Desde este 1 de julio, la Unión Europea aplica oficialmente la nueva tasa de 3 euros a los paquetes de menos de 150 euros procedentes de países extracomunitarios vendidos a través de plataformas como Shein, Temu o AliExpress. La medida busca frenar la llegada masiva de envíos de bajo coste, reforzar los controles aduaneros y equilibrar la competencia con el comercio europeo.
La nueva tarifa, aprobada como medida transitoria hasta la entrada en vigor de la reforma aduanera europea en 2028, supone un cambio importante para el comercio electrónico internacional, especialmente para las plataformas asiáticas que han impulsado el crecimiento de las compras online de bajo importe en Europa.
Cómo funciona la nueva tasa
Aunque popularmente se conoce como la «tasa Shein», el recargo afecta a cualquier compra online de menos de 150 euros enviada directamente desde fuera de la Unión Europea al consumidor final.
El importe no se calcula por paquete, sino por categoría de producto. Esto significa que un envío con varios artículos de una misma categoría solo abonará una tasa de 3 euros, mientras que si incluye productos de categorías diferentes el recargo aumentará.
Por ejemplo, un pedido formado únicamente por varias camisetas pagará un único recargo de 3 euros. En cambio, si incluye una camiseta, un pantalón y una gorra, la tasa ascenderá a 9 euros al tratarse de tres categorías distintas.
Formalmente, el responsable del pago es el vendedor o el importador, aunque Bruselas reconoce que las plataformas podrán repercutir ese coste en el precio final de los productos. En cualquier caso, los consumidores deberán conocer el importe total antes de finalizar la compra y las empresas de mensajería no podrán reclamar posteriormente ese dinero en el momento de la entrega.
Bruselas quiere reducir la avalancha de paquetes
La Comisión Europea justifica la medida por el crecimiento sin precedentes del comercio electrónico transfronterizo. Solo durante 2025 llegaron al mercado comunitario 5.900 millones de paquetes con un valor inferior a 150 euros, lo que equivale a unos 16 millones de envíos diarios. El 93 % procedía de China, principalmente a través de plataformas como Shein, Temu y AliExpress.
Según Bruselas, este volumen dificulta enormemente las inspecciones aduaneras y favorece la entrada de productos que no siempre cumplen la normativa europea sobre seguridad, calidad o protección del consumidor.
La Comisión también sostiene que el sistema anterior otorgaba una ventaja competitiva a las plataformas extracomunitarias frente a los comercios europeos, que sí soportan mayores costes regulatorios y fiscales.
Una medida temporal antes de la reforma aduanera
La tasa de 3 euros estará vigente, en principio, hasta el 1 de julio de 2028, cuando entrará plenamente en funcionamiento la nueva reforma del sistema aduanero de la Unión Europea.
A partir de entonces desaparecerá definitivamente la histórica exención para los envíos de menos de 150 euros y los productos pasarán a tributar según su valor, origen y clasificación arancelaria. Además, desde el 1 de noviembre de 2026 será obligatoria una declaración electrónica más detallada sobre el contenido de todos los envíos procedentes de fuera de la UE, con el objetivo de reforzar los controles y combatir el fraude comercial.
Mientras tanto, la Comisión Europea también estudia implantar una nueva tasa de gestión para las importaciones extracomunitarias, que complementaría el recargo ya en vigor y seguiría reforzando el control sobre el creciente volumen de paquetes que llegan al mercado europeo.



