El consumo se estanca, pero las marcas de bajo precio ganan terreno y consolidan su liderazgo entre los compradores españoles.
El mercado de la moda en España atraviesa un momento de quietud: las ventas no crecen y el número de compradores apenas varía respecto al año anterior. Sin embargo, en medio de esta calma, las enseñas de bajo coste refuerzan su posición.
Primark, Lefties y Shein se afianzan entre los diez mayores operadores de moda, según datos de 2025 de Worldpanel by Numerator.
La cadena irlandesa Primark mantiene su liderazgo absoluto, con 10,4 millones de compradores en los últimos doce meses. Su estrategia basada en volumen y precios ajustados sigue siendo su mejor arma, justo cuando celebra una década de su emblemática tienda en la Gran Vía madrileña.
En segunda posición figura Decathlon, que combina especialización deportiva y asequibilidad para alcanzar también 10,4 millones de compradores. Le siguen El Corte Inglés, con 8,7 millones, y Zara, con ocho millones, mientras Carrefour cierra el grupo de cabeza con 6,4 millones.
Más abajo en la clasificación, el fenómeno Shein registra 5,9 millones de compradores y, aunque su crecimiento se ha ralentizado en España, sigue siendo el gran referente del comercio electrónico de moda. Amazon se sitúa justo detrás, con 5,5 millones, seguida de Lefties, que con 5,3 millones consolida su papel como la marca económica de Inditex.
El top 10 se completa con Springfield (4,5 millones) y Stradivarius (4,1 millones), que resisten en un entorno cada vez más polarizado entre la alta gama y el bajo coste.
En un mercado sin expansión visible, la tendencia es inequívoca: los consumidores españoles priorizan el precio por encima de todo. Y en ese terreno, el “low cost” ya no es una alternativa, sino el nuevo centro de gravedad de la moda.


