El comercio agéntico se prepara para convertirse en uno de los próximos grandes motores del ecosistema digital. Según un nuevo estudio de Juniper Research, el valor de las transacciones realizadas mediante agentes de IA podría alcanzar los 1,5 billones de dólares a escala mundial en 2030, impulsado por la creciente integración de la IA en los procesos de compra y pago.
Este cambio podría transformar de forma significativa la relación entre consumidores, comercios y proveedores de servicios de pago. En lugar de que el usuario navegue por diferentes plataformas y complete manualmente cada paso de una compra, el agente podría encargarse de buena parte del proceso a partir de unas instrucciones determinadas.
Los pagos, una pieza clave
El desarrollo de este nuevo modelo comercial dependerá en buena medida de la evolución de las infraestructuras de pago capaces de trabajar con agentes de IA. La investigación de Juniper Research analiza tanto el mercado B2C como el B2B y contempla variables como el número de transacciones, su valor total y el volumen anual de operaciones.
La consultora también destaca la aparición de nuevos protocolos y estándares destinados a facilitar la interacción entre agentes de inteligencia artificial, comercios y sistemas de pago. Estos mecanismos serán especialmente relevantes para resolver cuestiones como la autenticación, la autorización de operaciones y la seguridad de las transacciones realizadas por agentes.
En este contexto, el estudio identifica a 24 compañías como algunos de los principales actores del mercado, divididos entre desarrolladores de agentes de IA y proveedores de infraestructura de pagos.
Entre los primeros figuran Alibaba, Amazon, Anthropic, Apple, Baidu, Google, Meta, Microsoft, OpenAI y Perplexity. En el ámbito de los pagos aparecen compañías como Adyen, Affirm, American Express, Coinbase, FIS, Klarna, Mastercard, PayPal, Revolut, Square, Stripe, Visa, Worldline y Worldpay.
Una carrera por definir el nuevo ecosistema
La entrada de grandes compañías tecnológicas y financieras en este mercado refleja la importancia estratégica que está adquiriendo el comercio basado en agentes. Los desarrolladores de IA buscan ampliar las capacidades de sus sistemas más allá de la conversación y la generación de contenido, mientras que las empresas de pagos trabajan para adaptar sus infraestructuras a un escenario en el que una parte de las transacciones podría ser iniciada y gestionada directamente por software.
Para los comercios, el cambio también plantea nuevas oportunidades y desafíos. La aparición de agentes capaces de comparar automáticamente productos y precios podría modificar la forma en la que las marcas consiguen visibilidad ante los consumidores. Al mismo tiempo, será necesario establecer mecanismos que permitan a las empresas controlar cómo sus productos son descubiertos, recomendados y adquiridos por estos sistemas.
Estados Unidos y otros mercados, ante una nueva oportunidad
El desarrollo del comercio agéntico no será homogéneo en todo el mundo. Juniper Research ha elaborado un Country Readiness Index que analiza el nivel de preparación y las oportunidades de crecimiento de este mercado en 61 países.
La disponibilidad de infraestructuras digitales y de pagos, la penetración del comercio electrónico, la adopción de inteligencia artificial y la regulación serán algunos de los factores que determinarán qué mercados están mejor posicionados para beneficiarse de esta transformación.
Aunque todavía se trata de un mercado emergente, la previsión de alcanzar los 1,5 billones de dólares en transacciones para 2030 pone de manifiesto el potencial económico que la consultora atribuye a esta nueva generación de comercio digital.




