Bruselas ha iniciado una investigación oficial para averiguar si Meta está utilizando prácticas anticompetitivas que impiden que los proveedores externos de IA accedan a WhatsApp. El expediente se enfoca en una actualización de las políticas de uso de WhatsApp Business que podrían restringir la actividad de compañías cuyo principal servicio se fundamenta en IA.
Según RTVE, Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión a cargo de Competencia, explicó que el organismo busca determinar si Meta está limitando la competencia en un área estratégica. Afirma estar examinando si la nueva política de Meta podría ser ilegal bajo las reglas de competencia y si necesitan actuar con rapidez para prevenir cualquier prejuicio irreparable a la competencia en el campo de la IA.
La nueva política de WhatsApp Business en el centro de la investigación
Desde octubre, Meta ha implementado modificaciones que podrían limitar el uso de WhatsApp Business para los proveedores cuyo negocio principal es la IA generativa o los asistentes basados en modelos sofisticados. Estas compañías, pese a que van a poder continuar empleando la plataforma para tareas secundarias como bots de soporte o atención al cliente automatizada, no podrán si su producto principal es la IA.
De acuerdo con Meta, la medida tiene como objetivo prevenir una «sobrecarga del sistema» a causa del incremento de asistentes de IA incorporados en WhatsApp. No obstante, a Bruselas le preocupa que esta limitación pueda excluir a muchos proveedores del mercado europeo y obstaculizar la innovación en un sector crucial.
Impacto potencial sobre la competencia
La Comisión Europea alerta que la nueva normativa podría impedir que las compañías de IA se comuniquen con sus clientes por medio de WhatsApp, uno de los canales más usado por las empresas en el EEE, y que compitan en condiciones equitativas.
Para los nuevos usuarios de WhatsApp Business, la actualización ya está en funcionamiento. Las empresas que ya operaban en la plataforma tienen de plazo hasta el 15 de enero de 2026 para ajustarse a las nuevas normas.
El procedimiento se llevará a cabo en todo el Espacio Económico Europeo, a excepción de Italia, donde las autoridades nacionales de competencia ya han iniciado su propia investigación.


