Apple estaría a punto de mostrar el primer resultado tangible de su alianza en inteligencia artificial con Google. Según informaciones adelantadas por Bloomberg, la compañía de Cupertino planea anunciar a mediados de febrero una versión renovada de Siri basada en los modelos Gemini, lo que marcaría un punto de inflexión en la estrategia de IA de la firma.
Esta actualización del asistente virtual permitiría a Siri realizar acciones más complejas gracias al acceso al contexto del usuario, incluidos datos personales y el contenido que aparece en pantalla. De confirmarse, sería el primer avance que materializa las promesas que Apple presentó en junio de 2024 en torno a una experiencia más inteligente y proactiva.
La nueva Siri no sería el destino final. Todo apunta a que Apple prepara una evolución aún más ambiciosa que se presentaría en su conferencia anual para desarrolladores, la WWDC, prevista para junio. Esa versión buscaría un estilo más conversacional, alineado con los grandes chatbots del mercado, y podría apoyarse directamente en la infraestructura en la nube de Google para su funcionamiento.
El movimiento llega después de meses de dudas sobre el rumbo de Apple en el terreno de la inteligencia artificial. Informaciones previas señalaban dificultades internas para acelerar el desarrollo de estas tecnologías, en un contexto de creciente presión competitiva.
En ese proceso de reajuste ha pesado también la reciente salida de John Giannandrea, hasta ahora máximo responsable de IA en Apple. Junto con el acuerdo con Google, este cambio parece haber servido para redefinir prioridades y acelerar la hoja de ruta del asistente.
Si se cumplen los plazos previstos, febrero podría convertirse en el primer escaparate real de cómo Apple piensa competir en la nueva generación de asistentes inteligentes, en un mercado cada vez más dominado por soluciones conversacionales avanzadas.


