Amazon cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 92.902 millones de dólares, un 163 % más que en el mismo periodo del año anterior. El gigante tecnológico también elevó su facturación un 18 %, hasta los 382.125 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de Amazon Web Services (AWS), el negocio publicitario y la creciente demanda de servicios de inteligencia artificial.
Los resultados superaron las previsiones de los analistas y fueron recibidos positivamente por el mercado. Tras la publicación de las cuentas, las acciones de Amazon llegaron a subir cerca de un 9 % en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street.
AWS acelera su crecimiento gracias a la IA
El principal motor del negocio volvió a ser Amazon Web Services (AWS). Durante el segundo trimestre, la división de computación en la nube incrementó sus ingresos un 37 %, hasta alcanzar los 42.200 millones de dólares, registrando su mayor ritmo de crecimiento en más de cuatro años.
La demanda de infraestructura para inteligencia artificial continúa impulsando el negocio cloud de Amazon. Según la compañía, tanto AWS como sus chips propios Graviton y Trainium ya generan un volumen de negocio anual superior a los 25.000 millones de dólares, reflejando el fuerte crecimiento de las soluciones de IA para empresas.
La publicidad sigue ganando peso
Otro de los negocios que mantiene un fuerte crecimiento es la publicidad. En el segundo trimestre, los ingresos publicitarios alcanzaron los 19.809 millones de dólares, un 26 % más que un año antes, consolidando a Amazon como uno de los principales actores del mercado publicitario digital junto a Google y Meta.
Al mismo tiempo, el comercio electrónico continúa mostrando una evolución positiva. Las ventas crecieron un 16 % en Norteamérica y un 14 % en los mercados internacionales, apoyadas en la mejora de los tiempos de entrega y en el éxito de campañas comerciales como Prime Day.
Amazon incrementa su inversión en inteligencia artificial
Los buenos resultados llegan acompañados de un importante aumento del gasto. Amazon ha elevado su previsión de inversión para 2026 hasta los 220.000 millones de dólares, 20.000 millones más de lo previsto inicialmente, destinados principalmente a ampliar centros de datos, adquirir chips y reforzar la infraestructura necesaria para el desarrollo de inteligencia artificial.
El consejero delegado, Andy Jassy, aseguró que la demanda de capacidad de computación sigue superando la oferta disponible y que buena parte de la infraestructura prevista para 2027 ya está comprometida por los clientes. La compañía considera que estas inversiones serán clave para sostener el crecimiento de AWS y responder al auge de la IA generativa.
El flujo de caja vuelve a resentirse
El fuerte incremento del gasto en infraestructura también ha tenido consecuencias financieras. Amazon volvió a registrar un flujo de caja libre negativo, debido al elevado ritmo de inversión en centros de datos y equipamiento tecnológico. No obstante, la compañía sostiene que estos desembolsos permitirán mantener su ventaja competitiva en los próximos años y reforzar su liderazgo en la nube y la inteligencia artificial.
Pese a este aumento de costes, los inversores valoraron positivamente la aceleración del negocio cloud y el crecimiento de los ingresos, interpretando que las inversiones en IA empiezan a traducirse en una mejora tangible de los resultados.
Amazon refuerza su liderazgo tecnológico
Las cuentas del primer semestre confirman que Amazon continúa diversificando sus fuentes de ingresos más allá del comercio electrónico. AWS, la publicidad digital y los servicios de inteligencia artificial se consolidan como los grandes motores de crecimiento del grupo, mientras la compañía mantiene una de las mayores inversiones del sector tecnológico para ampliar su capacidad de infraestructura.
Con estos resultados, Amazon refuerza su posición frente a competidores como Microsoft, Google y Meta en la carrera por liderar el mercado de la inteligencia artificial empresarial y los servicios en la nube.


