El Black Friday se ha convertido en unos de los grandes eventos comerciales del año en España. Cada vez son más los consumidores que esperan al cuarto viernes de noviembre para encontrar buenas ofertas y adquirir ese producto que llevan tiempo buscando o adelantar sus compras de Navidad. Este año, la cita se celebrará el 27 de noviembre, como siempre, el viernes siguiente al Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. Durante esa jornada, y en muchos casos días e incluso semanas antes, las tiendas físicas, así como las plataformas de comercio electrónico y los marketplaces, lanzan ofertas en categorías tan variadas como tecnología, moda, hogar, belleza y ocio. Pero, ¿son reales los descuentos del Black Friday?
Los descuentos del 40 %, 50 % o incluso más son habituales durante el Black Friday. Basta con echar un vistazo a cualquier tienda online o marketplace para encontrarse con miles de productos supuestamente rebajados. El problema es que no todas esas ofertas son lo que parecen. En algunos casos, el precio se ha encarecido durante las semanas anteriores para después anunciar una rebaja que deja el producto prácticamente al mismo coste, o incluso más caro, como han demostrado varios estudios.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) puso cifras a esta realidad tras analizar más de 15.000 productos de 60 tiendas online de electrónica y electrodomésticos durante el Black Friday de 2024. ¿Qué encontró? Que solo el 30 % de los productos había bajado de precio respecto al mínimo registrado en septiembre y octubre, antes de las campañas de rebajas de noviembre. En cambio, un 43 % se había encarecido y el 27 % restante mantenía exactamente el mismo precio. Unos datos que ponen en duda muchos de los descuentos anunciados durante este evento comercial.
La normativa vigente exige transparencia de precios
El precio y la manipulación a la hora de presentarlo en la oferta sigue siendo uno de los puntos más polémicos del Black Friday. Para evitar falsas ofertas, la normativa vigente (Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista y Directiva 98/6/CE en materia de indicación de los precios de los productos de consumo) estable que, cuando se oferta un producto con reducción de precio, debe figurar con claridad, el precio anterior junto con el precio reducido. Además, en ofertas, rebajas y promociones debe usarse como precio de referencia el más bajo que haya tenido el artículo en los 30 días anteriores. Sobre el papel, las reglas están claras. Sin embargo, llevarlas a la práctica y comprobar que se cumplen no siempre resulta sencillo. Al final, el consumidor sigue estando en manos de que la empresa haga un ejercicio de transparencia.
Comprobar que sea un descuento real
Los consumidores no deberían dejarse deslumbrar por los grandes descuentos del Black Friday. Durante las semanas previas, algunas tiendas online y marketplaces suben los precios para rebajarlos después y presentar como una gran oportunidad algo que, en realidad, apenas supone un ahorro. De ahí que merezca la pena echar un vistazo a cómo ha evolucionado el precio antes de pasar por caja. Herramientas como idealo.es permiten comparar precios de miles tiendas en un solo lugar, consultar el historial de precios de los últimos 12 meses y activar alertas cuando un artículo baja de precio. Una forma sencilla de distinguir mejor una oferta real de un descuento que solo lo parece y comprar de forma informada durante el Black Friday para ahorrar aún más.







