La Comisión Europea está elaborando una nueva tasa para financiar la vigilancia del mercado y reforzar los controles sobre los productos importados de terceros países. La medida se añadiría a los nuevos costes de aduana que se esperan para los envíos de comercio electrónico y busca responder al incremento de paquetes provenientes de mercados como China, algunos de los cuales no están en conformidad con la normativa europea.
La iniciativa aparece en un borrador filtrado de la futura Ley Europea de Productos (European Product Act), que contempla la creación de una denominada tasa de vigilancia del mercado de la Unión. Su objetivo sería cubrir parcialmente los costes que implican las inspecciones y el monitoreo de los productos que se venden en el mercado comunitario.
La propuesta todavía debe concretarse, especialmente en lo relativo a su aplicación y a quién correspondería pagarla cuando los productos se envían directamente desde una tienda online de fuera de la Unión Europea al consumidor final.
Una nueva tasa que se sumaría a los costes de importación
La tasa de vigilancia se enmarca en una revisión más amplia del sistema europeo de control de las importaciones. Bruselas intenta disminuir los beneficios que algunos vendedores extracomunitarios pueden obtener al introducir productos que no satisfacen los estándares de calidad y seguridad requeridos en la UE.
De acuerdo con la información disponible sobre el borrador, el nuevo gravamen afectaría, inicialmente, a los importadores. Sin embargo, su diseño deberá tener en cuenta las particularidades de los envíos directos desde plataformas de comercio electrónico a clientes individuales.
La propuesta también establece que el importe debe corresponder con los costes calculados de supervisión del mercado. Asimismo, el porcentaje sería más bajo para las importaciones de gran volumen que para los paquetes individuales que se envían directamente a los clientes.
Los envíos de ecommerce, bajo un mayor control aduanero
La nueva iniciativa se incorporaría a otras medidas que buscan cambiar la manera en que se manejan las compras por internet provenientes de países fuera de la Unión Europea.
El calendario contempla un impuesto fijo de 3 euros para cada categoría de producto que se incluya en un paquete y que se aplica desde el 1 de julio de 2026. Se espera que, desde julio de 2028, este sistema sea reemplazado por los aranceles aduaneros habituales.
A partir del 1 de noviembre de 2026, se implementará una tasa de gestión aduanera de 2 euros por cada línea de declaración. Este importe es independiente del IVA y busca ayudar a fortalecer la capacidad de supervisar los envíos.
Uno de los problemas que justifican estos cambios es la escasez de recursos para examinar todos los paquetes apropiadamente. Las autoridades aduaneras se enfrentan a un alto volumen de mercancías que llegan del comercio electrónico internacional, lo cual complica la verificación exhaustiva del cumplimiento de las normas europeas por parte de los productos.
Posibles sanciones de hasta el 6% de la facturación mundial
El borrador de la Ley Europea de Productos también contempla un refuerzo de las herramientas de supervisión y aplicación de la normativa. Entre las medidas recogidas figura la posibilidad de imponer multas de hasta el 6% de la facturación anual mundial en determinados supuestos.
La propuesta, su tramitación y el contenido final determinarán el alcance definitivo de estas sanciones y los requisitos para implementar la nueva tasa.
Para los vendedores online, importadores y plataformas que operan en la Unión Europea, el desarrollo de estas medidas puede traducirse en mayores costes y nuevas obligaciones de cumplimiento. Para Bruselas, el objetivo es reforzar la vigilancia sobre los productos que llegan al mercado comunitario y garantizar unas condiciones de competencia más equilibradas entre los operadores europeos y los vendedores de terceros países.





