El Tribunal General de la Unión Europea confirmó que Zalando puede ser tratada como plataforma en línea de muy gran tamaño (VLOP) en el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA).
La sentencia, hecha pública el miércoles 3 de septiembre de 2025, desestima el recurso de la compañía contra la decisión de la Comisión Europea y consolida la obligación de la minorista de cumplir con las exigencias reforzadas de la norma: evaluaciones periódicas de riesgos, auditorías independientes y medidas más estrictas frente a contenidos y productos ilegales.
La DSA introduce una categoría específica para los servicios con gran escala —VLOP— que se activa a partir de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE. A partir de esa designación, las plataformas disponen de cuatro meses para aplicar un paquete de obligaciones reforzadas en materia de gestión de riesgos sistémicos, transparencia publicitaria y supervisión externa.
Los argumentos de Zalando —y por qué no prosperaron
Zalando sostuvo que su modelo es híbrido (combina ventas propias con un “marketplace” de terceros) y, por tanto, no es comparable a grandes redes sociales. También cuestionó el cómputo de usuarios. La Comisión estimó más de 83 millones de usuarios activos al mes, muy por encima de los ~30 millones que la empresa atribuía si se tomaba como referencia el valor bruto de ventas de su “Partner Program”.
El Tribunal dio la razón al regulador: Zalando no puede distinguir qué usuarios están expuestos o no a información de vendedores externos dentro de su plataforma, de modo que el riesgo sistémico que la DSA busca acotar sí es aplicable.
En lo inmediato, poco o nada cambia: la designación ya estaba en vigor desde 2023 y la compañía estaba sujeta a los requisitos reforzados. Lo que sí cambia es el respaldo jurídico a la metodología de la Comisión, que envía un mensaje al comercio electrónico europeo: incluso los modelos “curados” quedan bajo el paraguas de la DSA cuando operan a gran escala.
Zalando anunció que recurrirá ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, última instancia. En paralelo, se esperan resoluciones en otros frentes de la DSA —incluidas impugnaciones relativas a las tasas de supervisión— en casos que afectan a plataformas como Meta o TikTok. Esta primera derrota, no obstante, refuerza la mano del regulador comunitario.


