OpenAI ha presentado GPT-OSS, su primer modelo de lenguaje de pesos abiertos desde 2019, con el que busca recuperar terreno frente al auge de la inteligencia artificial de código abierto. Según la compañía, el nuevo modelo supera en tareas de razonamiento a otros de su clase y está diseñado para ejecutarse de forma eficiente en hardware de consumo, lo que amplía significativamente su alcance para desarrolladores y empresas.
GPT-OSS llega en dos versiones:
- Una de 120.000 millones de parámetros, que funciona con una sola GPU de 80 GB de memoria, en el ámbito profesional, y ofrece un rendimiento comparable al del modelo o4-mini de OpenAI.
- Otra de 20.000 millones de parámetros, que puede ejecutarse en GPUs de 16 GB, más accesibles para el consumidor general, y rinde como el o3-mini.
Ambas versiones están disponibles desde hoy en plataformas como Hugging Face, Databricks, Azure y AWS, bajo licencia Apache 2.0, que permite su uso comercial, modificación y redistribución sin restricciones. También es posible usar GPT-OSS directamente desde el navegador, sin necesidad de instalación, al estilo de ChatGPT.
Un paso clave hacia la apertura
A diferencia de los modelos cerrados como ChatGPT, cuyos parámetros (o “pesos”) permanecen privados y solo pueden usarse mediante API, GPT-OSS publica abiertamente sus pesos entrenados. Esto permite que sean descargados, analizados, modificados y reutilizados libremente, incluso con fines comerciales. Sin embargo, no debe confundirse con un modelo de código abierto completo, ya que la publicación de los pesos no implica acceso al código fuente del entrenamiento.
Se trata de un giro estratégico significativo para OpenAI, que desde el lanzamiento de GPT-2 en 2019 se había abstenido de liberar modelos de este tipo, alegando preocupaciones de seguridad. Pero el auge reciente de modelos abiertos —como Llama de Meta o DeepSeek— y su creciente adopción por parte de desarrolladores y empresas, ha forzado un cambio de rumbo.
En enero, el CEO Sam Altman, admitía que la empresa había estado “en el lado equivocado de la historia” al no lanzar modelos abiertos propios.
Razonamiento, navegación y seguridad reforzada
Según OpenAI, GPT-OSS es capaz de razonar, navegar por internet, escribir código y operar agentes mediante sus APIs actuales. Además, la compañía asegura que es su modelo más rigurosamente evaluado en términos de seguridad, con auditorías externas que validan que no representa riesgos en áreas sensibles como la ciberseguridad o el desarrollo de armas biológicas.
Una de sus características destacadas es que muestra su cadena de razonamiento, lo que facilita detectar posibles errores, sesgos o comportamientos no deseados. Como en otros modelos de OpenAI, la información generada es solo en formato texto, y los datos de entrenamiento no han sido revelados.
Pese a que la compañía no ha publicado comparativas directas con modelos como Llama 3 o DeepSeek, afirma que el rendimiento de GPT-OSS es comparable al de sus modelos cerrados en tareas complejas como programación o evaluaciones de razonamiento tipo Humanity’s Last Exam.
Una respuesta a la demanda del mercado
“La mayoría de nuestros clientes ya están usando modelos abiertos”, reconoce Chris Cook, investigador de OpenAI. “Queríamos cubrir ese hueco y permitir que usen nuestra tecnología en todos los frentes”, explica.
Por su parte, el cofundador Greg Brockman ha calificado el modelo como “increíble” y ha enfatizado la importancia de reducir las barreras de acceso para impulsar la innovación: “Deja que la gente experimente y harán cosas increíblemente sorprendentes”.
Aunque OpenAI no ha confirmado si GPT-OSS tendrá actualizaciones regulares, la compañía espera que el modelo sea una herramienta útil para desarrolladores independientes y pequeñas empresas que deseen mantener mayor control sobre sus datos y personalizar sus soluciones de IA.




