OpenAI ha actualizado su política de privacidad para permitir el uso de cookies publicitarias en usuarios de ChatGPT de forma predeterminada, en un movimiento que refuerza su apuesta por la monetización publicitaria y la conversión de usuarios gratuitos en suscriptores de pago.
Según información adelantada por medios especializados como Wired, los cambios afectan principalmente al seguimiento fuera de la plataforma. En la práctica, OpenAI podrá utilizar identificadores de cookies y dispositivos para medir la eficacia de campañas publicitarias y segmentar audiencias en otros sitios web, sin acceder al contenido de las conversaciones con el chatbot.
La compañía insiste en que los chats de los usuarios siguen siendo privados y no se comparten con socios publicitarios. El uso de datos se limita a información técnica e interacciones generales con los servicios, sin incluir el contenido de las conversaciones.
Un punto clave del cambio es que, en el caso de cuentas gratuitas en Estados Unidos, estas opciones de marketing estarán activadas por defecto, lo que implica que los usuarios deberán desactivarlas manualmente si no desean ser incluidos en el seguimiento publicitario. En cambio, esta configuración no se aplicará automáticamente a las suscripciones de pago.
Este ajuste se enmarca en una estrategia más amplia de OpenAI para desarrollar nuevas fuentes de ingresos más allá de las suscripciones. La empresa ya ha explorado formatos publicitarios dentro de ChatGPT y ahora amplía su alcance hacia campañas en plataformas externas, con el objetivo de mejorar la segmentación y la medición de resultados.
Con este movimiento, OpenAI entra de forma más clara en el terreno del marketing digital basado en datos, acercándose a los modelos tradicionales de publicidad online, aunque manteniendo, al menos de forma oficial, la separación entre datos de conversación y datos de comportamiento técnico.


