La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado a los creadores de contenido españoles Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter por diferentes infracciones de la Ley General de Comunicación Audiovisual (LGCA). En concreto, las infracciones están relacionadas con publicidad encubierta, protección de menores y promoción de medicamentos en redes sociales. Las multas, que suman algo más de 4.000 euros, son las primeras impuestas a influencers considerados «usuarios de especial relevancia» desde la entrada en vigor de la normativa.
Las sanciones oscilan entre los 568 y los 1.241 euros, tras aplicarse las reducciones por reconocimiento de responsabilidad y pronto pago. Aunque las cuantías son reducidas, la resolución marca un precedente importante para el sector del marketing de influencia. Deja claro que los creadores de contenido están sujetos a las mismas obligaciones de transparencia y protección de los consumidores que el resto de prestadores audiovisuales.
Publicidad sin identificar, contenidos para menores y promoción de medicamentos
Cada uno de los tres influencers ha sido sancionado por motivos distintos. En el caso de Ibai Llanos, la CNMC concluyó que varios vídeos publicados durante la promoción de La Velada del Año incluían una marca comercial sin identificar. El regulador considera que la audiencia no podía diferenciar con suficiente claridad entre el contenido editorial y el contenido patrocinado. Esto conlleva el incumplimiento de la obligación de señalizar la publicidad de forma visible. La multa asciende a 710 euros, reducida a 568 euros por pronto pago.
Jordi Wild, por su lado, ha sido sancionado por vídeos publicados en sus canales de YouTube relacionados con el evento Dogfight Wild Tournament. Competencia considera que algunos combates de contacto extremo podían resultar perjudiciales para menores y que los vídeos carecían de la clasificación por edades, advertencias visuales y mecanismos de restricción de acceso exigidos por la ley. La sanción inicial fue de 1.543,44 euros, reducida posteriormente a 1.241,95 euros.
En cuanto a Nachter, el regulador detectó publicaciones en Instagram y Facebook en las que promocionaba medicamentos antigripales sin incluir las advertencias sanitarias obligatorias ni identificar adecuadamente el contenido como publicidad. La multa, inicialmente de 1.779,94 euros, quedó reducida a 1.067,96 euros tras acogerse a las reducciones previstas.
Un aviso para el sector
La CNMC recuerda que los llamados usuarios de especial relevancia tienen la obligación de cumplir la Ley General de Comunicación Audiovisual. Esto implica identificar claramente cualquier comunicación comercial, respetar la normativa específica cuando se promocionan determinados productos -como medicamentos- y aplicar medidas de protección cuando los contenidos puedan resultar perjudiciales para menores. Todo ello con independencia de la plataforma en la que publiquen sus contenidos
El organismo insiste en que no basta con utilizar términos ambiguos como «colaboración» o confiar en las herramientas de etiquetado de las plataformas. La publicidad debe ser reconocible de forma inmediata por el usuario mediante señales claras dentro del propio contenido audiovisual. Además, en el caso de vídeos con violencia o escenas sensibles, los creadores deben activar las advertencias y restricciones necesarias para que funcionen correctamente los sistemas de control parental.
Un precedente para el marketing de influencia
Más allá del importe económico, las sanciones representan un hito en la aplicación de la Ley Audiovisual al ecosistema de los creadores de contenido. La CNMC deja claro que los influencers con una actividad profesional no quedan al margen de la regulación. Para solucionar estas sanciones deberán extremar el cumplimiento de las normas sobre transparencia publicitaria y protección de los consumidores.
La decisión también anticipa un mayor control sobre el marketing de influencia. En los últimos meses, el regulador ha reforzado la supervisión de este tipo de contenidos. Además, ha advertido que continuará vigilando la correcta identificación de la publicidad en redes sociales. Para las marcas y las agencias, la resolución supone un recordatorio de que las colaboraciones comerciales deben cumplir estrictamente la normativa para evitar futuras sanciones.



