Un estudio de WARC Media, en colaboración con TikTok y el especialista en comportamiento Richard Shotton, revela que las redes sociales y las plataformas de vídeo están transformando profundamente la manera en que los usuarios realizan búsquedas en línea.
Según la investigación, que analizó hábitos de consumidores en Estados Unidos, la búsqueda ha dejado de ser solo una herramienta para obtener respuestas y se ha convertido en la puerta de entrada a un “viaje digital” más amplio, donde texto, imagen, vídeo e inteligencia artificial conviven.
El informe identifica siete principales intenciones de búsqueda: inspiración, experiencia, relación, aprendizaje, investigación, solución y compra. Una de las recomendaciones clave para los profesionales del marketing es aprovechar la fase inicial de descubrimiento, antes de que los consumidores formen opiniones definitivas, adaptando el contenido a su estado de ánimo y a las necesidades del momento.
Los datos muestran que el 30% de las búsquedas ya se realizan directamente en redes sociales o plataformas de vídeo, superando a métodos más tradicionales. Entre la Generación Z y los Millennials, esta tendencia es aún más marcada: casi la mitad admite haber recurrido más a estos canales en los últimos tres años. En el caso de TikTok, el 86% de los jóvenes busca semanalmente en la aplicación, una cifra muy cercana al motor de búsqueda tradicional líder (90%).
Las razones de esta preferencia van más allá de la rapidez o la relevancia de los resultados: las redes ofrecen una dimensión cultural y comunitaria que los buscadores clásicos no logran replicar, especialmente en áreas como belleza, moda y estilo de vida.
Mientras que generaciones más adultas, como la Generación X y los Baby Boomers, siguen valorando respuestas verificadas y fiables, los más jóvenes se dejan influir con mayor frecuencia por creadores de contenido e influencers.
Para ayudar a las marcas a adaptarse, el estudio propone el modelo MAP: Mix (equilibrar recursos y canales), Align (planificar según las diferentes intenciones de búsqueda) y Prime (aplicar conocimientos de la ciencia del comportamiento).
El mensaje central es claro: en el actual ecosistema digital, comprender cómo, dónde y por qué los consumidores buscan es esencial para crear conexiones más profundas y eficaces.


