Un nuevo informe elaborado por Brand Finance junto a la Asociación de Anunciantes Nacionales (ANA) y la Asociación Internacional de Publicidad (IAA) concluye que las empresas con marcas B2B sólidas obtienen valoraciones significativamente superiores, pagan menos por financiarse y aguantan mejor las turbulencias del mercado.
El estudio, publicado este 30 de abril, analiza las 300 marcas B2B más valiosas del mundo, que suman en conjunto un valor de 4 billones de dólares, equivalente al 11% de su valor empresarial agregado. La conclusión principal es que los inversores pagan un 65% más por cada dólar de beneficio de una empresa con marca fuerte frente a una con marca débil, medido en ratios precio-beneficio prospectivos.
El informe también detecta que las marcas con la máxima calificación (AAA+ a AAA-) logran múltiplos EBIT un 45% superiores a los de las marcas con calificación B, lo que significa que los mismos beneficios tienen más valor a ojos del mercado cuando van respaldados por una marca reconocida.
Microsoft, NVIDIA y Amazon, en lo más alto
Microsoft lidera el ranking como la marca B2B más valiosa del mundo, con un valor de 344.200 millones de dólares. Le siguen NVIDIA, con 184.300 millones, y Amazon, con 139.200 millones. Las marcas estadounidenses dominan el conjunto del ranking: representan el 54% del valor total, con 2,2 billones de dólares, y ocupan seis de los diez primeros puestos.
Otro de los hallazgos relevantes del informe es que el valor de marca en el segmento B2B está creciendo a mayor ritmo que en el B2C. Entre las 100 primeras marcas de cada categoría, las B2B registraron un crecimiento del 15% frente al 10% de las B2C, lo que apunta a una maduración acelerada del sector y a una mayor conciencia sobre el valor estratégico de la marca en entornos de venta compleja.
La marca, un activo financiero medible
El informe pone el foco en un debate recurrente en el mundo empresarial: la dificultad de los responsables de marketing para justificar ante los consejos de administración la inversión en marca. «Lo que muestra este análisis es que la fortaleza de marca no es abstracta: es medible, es material y está directamente ligada al rendimiento empresarial y a la valoración», afirmó Dagmara Szulce, vicepresidenta ejecutiva de ANA.
En la misma línea, David Haigh, presidente de Brand Finance, fue más directo: «Las empresas que se toman en serio su marca superan a las que no lo hacen. Así de sencillo».
El estudio se basa en el análisis de más de 6.000 marcas globales y examina la relación entre la fortaleza de marca y el rendimiento financiero en tres dimensiones: evolución bursátil entre 2020 y 2026, múltiplos de valoración y primas de riesgo.


