La confianza del consumidor español registró un deterioro en el primer trimestre de 2026, especialmente en lo relativo a las expectativas económicas a corto plazo, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la ralentización de la economía. Así lo refleja el informe Panorama by Kantar correspondiente al arranque del año.
Según el estudio de Kantar, aunque la percepción sobre la situación económica actual se mantiene relativamente estable, los consumidores muestran una visión más cauta sobre los próximos meses tanto a nivel macroeconómico como en su economía doméstica.
El informe señala que la economía española continuó creciendo durante el primer trimestre, aunque a un menor ritmo que en el cierre de 2025, mientras que el conflicto en Oriente Próximo incrementó la incertidumbre global. En este escenario, el Índice de Confianza del Consumidor registró una ligera caída, aunque menos intensa que la observada durante episodios como la guerra de Ucrania o el conflicto en Gaza.
Las perspectivas a seis meses vistas reflejan un empeoramiento más acusado. En el ámbito doméstico, las expectativas sobre la economía familiar descendieron 17 puntos respecto al trimestre anterior, en un contexto marcado por la previsión de un aumento de la inflación y una desaceleración del PIB.
Pese a ello, la capacidad de gasto de los hogares se mantiene relativamente estable. El 76% de los consumidores asegura llegar a fin de mes, mientras que uno de cada cinco continúa teniendo dificultades para hacerlo.
El ahorro también muestra estabilidad. Ocho de cada diez consumidores afirman tener margen para ahorrar y el 80% asegura que mantiene o incrementa sus ahorros. Además, el informe detecta un cambio en el patrón de ahorro, con un aumento de quienes reservan dinero todos los meses frente a quienes lo hacen de forma ocasional.
En paralelo, el estudio observa un deterioro en la percepción sobre el momento adecuado para realizar compras en la mayoría de categorías. El descenso afecta especialmente a ocio, hogar, tecnología, productos financieros y formación, mientras que la cesta básica y los seguros mantienen una evolución más estable.
Teresa de Ledesma, directora de Marketing de Kantar en España y responsable del informe, señala que el consumidor mantiene una percepción relativamente estable del presente, pero afronta el futuro “con mayor cautela”, una prudencia que ya se traslada a las decisiones de consumo.
El informe también analiza la percepción de las marcas asiáticas entre los consumidores españoles. En telefonía móvil, el 32% afirma que consideraría comprar una marca asiática, mientras que en moda el porcentaje baja al 25%. En automoción, la predisposición es menor: solo el 19% contemplaría adquirir un vehículo de una marca asiática y una cuarta parte de la población asegura que no lo ve probable.
Entre los principales frenos detectados figuran las dudas sobre la calidad y durabilidad de los productos, mencionadas por el 29% de los encuestados, así como las preocupaciones relacionadas con el servicio posventa y las garantías, citadas por el 19%. Sin embargo, un 16% afirma no percibir ningún obstáculo relevante.
Según Teresa de Ledesma, la confianza seguirá siendo un factor determinante para la adopción de nuevas marcas asiáticas, especialmente en sectores como la automoción, donde el crecimiento de nuevos fabricantes está siendo especialmente rápido.


