IKEA llevará a cabo un nuevo ajuste organizativo a través de su división de franquicia. Inter IKEA ha anunciado la supresión de 850 puestos de trabajo como parte de un plan orientado a reducir costes, simplificar su estructura interna y adaptarse a un escenario de menor dinamismo en la demanda.
La medida afecta aproximadamente al 3% de una plantilla global de 27.500 empleados. Según la información publicada por Reuters, el objetivo del recorte es aumentar la agilidad operativa del grupo, reducir la complejidad organizativa y reforzar su capacidad para mantener una política de precios competitiva en un entorno económico más exigente.
El ajuste se produce en un contexto de presión para el sector del mobiliario y el equipamiento del hogar, que continúa condicionado por la debilidad del consumo, el impacto acumulado de la inflación y el encarecimiento del coste de vida en los últimos años. Estos factores han llevado a una mayor contención del gasto por parte de los hogares, especialmente en bienes no esenciales.
En este escenario, IKEA ha reforzado su estrategia de accesibilidad en distintos mercados, con el objetivo de mantener su posicionamiento en el segmento de precios asequibles. La reorganización interna busca acompañar esa estrategia mediante una estructura más ligera y eficiente que permita sostener márgenes y competitividad.
El recorte también tiene un impacto geográfico relevante: alrededor de 300 de los puestos afectados se encuentran en Suecia, donde Inter Ikea mantiene uno de sus principales centros corporativos en Älmhult, localidad estrechamente ligada a la historia de la compañía desde su fundación en 1943.
Este movimiento no es aislado dentro del grupo. En marzo, Ingka Group anunció la eliminación de unos 800 puestos de oficina, principalmente en Suecia y Países Bajos, dentro de una estrategia similar de simplificación de estructuras y control de costes.
En aquel caso, la reorganización se centró en reducir niveles jerárquicos y acelerar la toma de decisiones, con el objetivo de dotar de mayor autonomía a los equipos operativos. El ajuste ahora anunciado por Inter Ikea afecta al área responsable del concepto de marca, el desarrollo de producto y la gestión del modelo de franquicia global del grupo.
Con este nuevo recorte, IKEA continúa ajustando su estructura organizativa para adaptarse a un entorno económico más desafiante, en el que la eficiencia operativa y el control del gasto se consolidan como pilares clave de su estrategia global.

