OpenAI continúa desarrollando su apuesta por la publicidad en ChatGPT, aunque las expectativas de ingresos parecen haberse moderado de forma significativa. Las últimas estimaciones apuntan a que la compañía generará una cifra muy inferior a los objetivos que manejaba inicialmente cuando decidió abrir su plataforma a los anunciantes.
Según las previsiones de la firma de análisis Emarketer, el negocio publicitario de OpenAI podría alcanzar unos 5.410 millones de dólares en 2030, una cifra muy alejada de los 100.000 millones de dólares que la compañía habría contemplado como objetivo a cuatro años vista. De confirmarse estas estimaciones, el desfase respecto a sus previsiones iniciales rondaría el 90%.
La consultora también considera poco probable que OpenAI alcance los 2.500 millones de dólares en ingresos publicitarios previstos para 2026, ya que el mercado de la publicidad integrada en asistentes conversacionales todavía se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo.
La publicidad en chatbots crecerá, pero no dominará el mercado
Las previsiones de Emarketer indican que los ingresos conjuntos procedentes de publicidad en asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT, Microsoft Copilot, Google AI Mode o Amazon Alexa for Shopping no superarán los 1.000 millones de dólares durante 2026, aumentando progresivamente hasta situarse en torno a 5.410 millones en 2030.
Los analistas consideran que este segmento seguirá teniendo un peso reducido dentro del ecosistema publicitario digital. Mientras tanto, la mayor parte de la inversión relacionada con la inteligencia artificial continuará concentrándose en formatos vinculados a contenidos generados mediante IA, como los AI Overviews de Google, que absorberán más del 80% del gasto específico en publicidad basada en inteligencia artificial este año.
OpenAI acelera el despliegue de su plataforma publicitaria
A pesar de este escenario, OpenAI continúa reforzando su infraestructura comercial.
La empresa lanzó su programa piloto de publicidad en Estados Unidos a comienzos de este año con un acceso limitado a grandes anunciantes. Desde entonces ha ampliado progresivamente el servicio a otros mercados como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, al tiempo que ha incorporado nuevas herramientas para facilitar la gestión de campañas.
Entre las principales novedades destacan un gestor de anuncios propio, formatos orientados a la conversión con optimización automática de pujas y acuerdos con plataformas especializadas como Criteo, StackAdapt y LiveRamp, que permiten comprar inventario publicitario en ChatGPT desde sus propios sistemas.
Además, OpenAI ha reducido de forma escalonada la inversión mínima exigida para acceder a su plataforma publicitaria, pasando de 250.000 dólares en sus primeras pruebas a apenas 5.000 dólares en la actualidad, con el objetivo de atraer también a pequeñas y medianas empresas.
La competencia en IA también condiciona el negocio
El crecimiento del negocio publicitario dependerá, en buena medida, de la evolución de la base de usuarios de ChatGPT.
Aunque la plataforma sigue siendo el chatbot de inteligencia artificial más utilizado del mundo, los datos de Sensor Tower reflejan un aumento de la competencia. ChatGPT mantiene alrededor de 1.000 millones de usuarios activos mensuales, pero su cuota de mercado habría descendido hasta el 46,4%, mientras que Gemini, de Google, alcanza ya el 27,7% y Claude, de Anthropic, supera el 10%.
Otro factor que limita el alcance de la publicidad es que los anuncios únicamente se muestran a los usuarios de la versión gratuita y del plan ChatGPT Go, quedando fuera quienes utilizan las suscripciones de pago, precisamente el segmento con un uso más intensivo de la plataforma. Esta circunstancia reduce el inventario disponible para los anunciantes y condiciona el potencial de crecimiento del negocio publicitario de OpenAI.


