El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la economía mundial, estimando un aumento del 3% para este año. El nuevo cálculo, publicado en la actualización de su informe anual World Economic Outlook (WEO), representa una mejora de 0,2 puntos porcentuales respecto al pronóstico anterior de abril.
Sin embargo, el organismo multilateral advirtió sobre la persistente dificultad para realizar proyecciones confiables, debido en gran parte a la volatilidad del entorno comercial. El reciente acercamiento entre Estados Unidos y la Unión Europea, con acuerdos que reducen tensiones arancelarias, podría modificar nuevamente el panorama económico global.
Pese a la mejora, el crecimiento proyectado para 2025 sería inferior al registrado en 2024, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) mundial avanzó un 3,3 %. “Por el momento, el impacto causado por los aranceles parece ser menos severo de lo que esperábamos en abril”, declaró el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, en declaraciones a la agencia AFP.
El informe detalla que las nuevas proyecciones incorporan un arancel promedio del 17,3 % sobre las importaciones a Estados Unidos, una notable disminución respecto al 24,4 % previsto anteriormente. Esta moderación se atribuye a alivios arancelarios y nuevos acuerdos aduaneros. No obstante, Gourinchas advirtió que estos siguen siendo los niveles arancelarios más elevados desde la década de 1930.
El FMI también señaló que muchas empresas han adelantado compras y acumulado inventarios como medida de precaución ante posibles aranceles. Este fenómeno ha impulsado la actividad económica a corto plazo, pero podría debilitar el crecimiento futuro: “Lo que ya tienen en stock, no tienen que adquirirlo más adelante en el año o el próximo”, explicó Gourinchas.
Mercados emergentes a la cabeza del crecimiento
En términos regionales, los mercados emergentes lideran la recuperación, con un crecimiento estimado 0,4 puntos porcentuales superior al pronóstico anterior. Por el contrario, las economías avanzadas muestran una mejora modesta de solo 0,1 puntos.
En Estados Unidos, se espera un crecimiento del 1,9 % en 2025, frente al 2,8 % registrado en 2024. El informe atribuye la desaceleración a los efectos inflacionarios vinculados a las políticas arancelarias.
En la eurozona, el crecimiento proyectado se sitúa en el 1,0 %, levemente por encima del 0,8 % previsto en abril. Este leve repunte se debe principalmente al dinamismo de Irlanda, impulsado por las exportaciones farmacéuticas hacia Estados Unidos. Sin embargo, Alemania continúa rezagada, con una proyección de apenas el 0,1 % de crecimiento. Francia y España muestran mejores perspectivas, con avances esperados del 0,6 % y 2,5 %, respectivamente. Italia, con un repunte de medio punto porcentual, tampoco logra consolidarse como motor de crecimiento en la región.
China: mejora en las cifras, pero persisten desafíos
China experimentó una de las revisiones más significativas al alza, con un crecimiento estimado del 4,8 %, 0,8 puntos más que en abril. La mejora se explica en parte por la acumulación de inventarios de productos chinos en Estados Unidos, una respuesta anticipada de las empresas a la política comercial.
No obstante, el gigante asiático enfrenta obstáculos estructurales que amenazan su expansión en el mediano plazo. Según Gourinchas, la demanda interna sigue siendo débil, la confianza del consumidor se mantiene baja y el sector inmobiliario continúa representando un lastre para el crecimiento, tanto en 2025 como en 2026.


