ChatGPT Ads ha alcanzado un ritmo anualizado de ingresos de 1.000 millones de dólares menos de 200 días después de su lanzamiento, según ha comunicado OpenAI, en una señal del rápido crecimiento que está experimentando el negocio publicitario de la compañía.
La cifra corresponde al ritmo anualizado de ingresos (annualized revenue run rate), por lo que no significa que OpenAI haya facturado 1.000 millones de dólares en publicidad durante un ejercicio completo. Se trata de una proyección que extrapola a los próximos 12 meses el nivel de ingresos que está generando actualmente la actividad publicitaria de ChatGPT.
El avance se produce en un momento en el que la plataforma ha alcanzado una escala significativa a nivel global. ChatGPT supera actualmente los 1.000 millones de usuarios activos semanales, según los datos comunicados por OpenAI.
De acuerdo con Colin Fleming, CMO de OpenAI desde mayo, aproximadamente el 20% de estos usuarios presenta intención comercial, un dato especialmente relevante para el desarrollo de un negocio publicitario dentro de la plataforma.
ChatGPT busca consolidar su negocio publicitario
La publicidad se ha convertido en una de las nuevas vías de monetización de OpenAI, dentro de una estrategia orientada a diversificar sus fuentes de ingresos más allá de las suscripciones de consumidores.
El modelo de negocio de la compañía también incluye suscripciones para usuarios particulares, servicios dirigidos a empresas y los ingresos procedentes del uso de sus API.
El potencial publicitario de ChatGPT está estrechamente relacionado con su evolución desde una herramienta centrada principalmente en la generación de respuestas hacia un servicio utilizado también para investigar productos, comparar alternativas y tomar decisiones de compra.
La elevada proporción de usuarios que manifiestan intención comercial refuerza precisamente esta dimensión, al ofrecer a las marcas la posibilidad de aparecer en momentos en los que el consumidor se encuentra más próximo a una decisión de compra.
El rápido crecimiento registrado en los primeros meses del negocio publicitario sitúa además a ChatGPT como un nuevo actor dentro del ecosistema de publicidad digital y commerce media, compitiendo por la atención y la inversión de los anunciantes en un entorno hasta ahora dominado principalmente por buscadores, redes sociales y plataformas de retail.
Bruselas incorpora ChatGPT al marco de los grandes motores de búsqueda
El crecimiento de ChatGPT como plataforma comercial coincide con un nuevo escenario regulatorio en Europa.
A comienzos de esta semana, la Comisión Europea designó ChatGPT como motor de búsqueda en línea de muy gran tamaño (VLOSE) en el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA), después de que OpenAI comunicara que el servicio había superado los 45 millones de usuarios mensuales de media en la Unión Europea.
La designación implica nuevas obligaciones para OpenAI, que dispone de cuatro meses, hasta finales de noviembre, para adaptarse a las exigencias adicionales previstas para este tipo de plataformas.
Entre ellas se encuentran la evaluación y mitigación de riesgos relacionados con la difusión de contenidos ilegales, los posibles efectos sobre menores y el bienestar de los usuarios, así como los riesgos para los derechos fundamentales, los procesos electorales y la seguridad pública.
La Comisión Europea también contará con competencias para supervisar el cumplimiento de estas obligaciones e investigar las funcionalidades de ChatGPT.
Un nuevo actor para la publicidad basada en intención
El rápido crecimiento de ChatGPT Ads llega así en paralelo a una transformación del papel que desempeñan los asistentes de inteligencia artificial en el proceso de descubrimiento y decisión de compra.
Con más de 1.000 millones de usuarios activos semanales y una quinta parte de ellos mostrando intención comercial, OpenAI dispone de una audiencia potencialmente muy relevante para los anunciantes.
El reto para la compañía será ahora mantener el crecimiento de este nuevo negocio publicitario mientras desarrolla un modelo que preserve la experiencia del usuario y, al mismo tiempo, responde a las nuevas exigencias regulatorias que empiezan a aplicarse sobre ChatGPT en mercados como el europeo.



