Amazon ha introducido una nueva función en Rufus, su asistente de compras por IA. Esta nueva opción, conocida como «Rufus Auto Buy», permite a los usuarios autorizar al chatbot para hacer adquisiciones automáticas cuando un producto alcanza un precio determinado. Esta funcionalidad permite programar que Rufus vigile los descuentos o rebajas y complete la compra automáticamente, sin necesidad de intervención manual. No obstante, el cliente cuenta con un plazo de 24 horas para anularla antes del envío del pedido.
Este lanzamiento ha pasado casi desapercibido, camuflado entre las ofertas del Black Friday y el Cyber Monday. Esto resulta sorprendente dado el interés general por las nuevas herramientas de IA generativa y los agentes de compras.
La acción forma parte de una estrategia más extensa de Amazon para aprovechar la confianza que sus clientes tienen en las herramientas de IA propias. Un informe de Bain & Company analiza que los clientes tienen mayor confianza en los asistentes creados por minoristas para manejar todo el proceso de compra (25%) que en plataformas externas de IA como ChatGPT (7%).
Además de «Auto Buy», Amazon ha lanzado otras herramientas agentic como «Help Me Decide» y «Buy For Me». Estas están para que los clientes se acostumbren a la idea de delegar parte de sus decisiones o incluso la compra completa en la IA, sin salir del ecosistema de Amazon.
Para aquellos consumidores que buscan ofertas al final del año, esta habilidad de Rufus destaca especialmente. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida de que los usuarios conozcan la función y confíen en la exactitud del chatbot.
Rufus tiene más de 250 millones de clientes activos en 2023. Con esta información, Amazon podría consolidar su posición en el comercio electrónico de IA. Al agregar funciones cada vez más independientes, Amazon busca responder al interés de los clientes por asistentes inteligentes sin ceder terreno ante rivales como Perplexity o ChatGPT.
De acuerdo con Business Insider, Amazon espera que Rufus genere un impacto «downstream» (ingresos adicionales derivados del uso del asistente) de hasta 590 millones de euros.


