Amazon acelera su apuesta por el agentic commerce con nuevas capacidades en Rufus, su asistente de compras basado en inteligencia artificial. La herramienta evoluciona hacia un modelo más autónomo, en el que no solo recomienda productos, sino que también ejecuta acciones en nombre del usuario, optimizando tanto el tiempo como el gasto.
Entre las principales novedades destacan las Scheduled Actions, que permiten automatizar tareas de compra recurrentes, como la reposición de productos básicos o la recepción de alertas contextuales. A esto se suma un sistema avanzado de seguimiento de precios, con históricos de hasta 365 días, que aporta mayor transparencia y facilita decisiones de compra más informadas.

Rufus incorpora además alertas de precio personalizadas y la posibilidad de compra automática cuando un producto alcanza el valor definido por el usuario, consolidando un enfoque más proactivo. En paralelo, el asistente refuerza la personalización mediante el análisis del historial de navegación, listas de deseos y compras anteriores, generando recomendaciones y guías adaptadas a cada perfil.
En términos de experiencia, introduce funcionalidades como la búsqueda por imagen, la transcripción de listas manuscritas directamente al carrito y la opción de reordenar compras pasadas mediante comandos simples. También amplía su capacidad de comparación de productos y extiende su alcance más allá de Amazon con Shop Direct, integrando artículos de otros comercios e incluso gestionando compras externas en nombre del usuario.
Con este conjunto de mejoras, Amazon avanza hacia un ecommerce más predictivo, automatizado y centrado en la delegación, donde la inteligencia artificial actúa como intermediario operativo en todo el proceso de compra.


