Instagram da el salto al vídeo largo con Features, un formato que permitirá publicar vídeos de hasta 90 minutos. Meta busca competir con YouTube y atraer a creadores de podcasts, entrevistas y otros contenidos que necesitan más tiempo y nuevas vías de monetización.
Instagram está ampliando su apuesta por el vídeo con Features, una nueva función que permite a determinados creadores publicar vídeos de hasta 90 minutos. La plataforma, propiedad de Meta, está probando el formato en Brasil y ha comenzado a extenderlo a un grupo reducido de creadores en Estados Unidos.
El movimiento supone un cambio de estrategia para una red social tradicionalmente asociada a las imágenes y los vídeos breves. Con esta iniciativa, Instagram busca que los usuarios no solo descubran contenido a través de Reels, sino que también puedan consumir vídeos más extensos sin abandonar la aplicación.
El formato está pensado para contenidos como podcasts, entrevistas, videoblogs y programas de entretenimiento. La compañía también trabaja en herramientas para conectar esos vídeos largos con piezas cortas que funcionen como puerta de entrada al contenido completo.
Reels y vídeo largo, conectados
La estrategia de Instagram no consiste en sustituir Reels, sino en hacer que los formatos cortos y largos se complementen. Para ello, está probando Clips as Reels, una función que permite extraer fragmentos de un vídeo largo y publicarlos como Reels enlazados al contenido original.
De esta manera, un fragmento de una entrevista o un podcast puede captar la atención del usuario y conducirlo hasta el vídeo completo. La plataforma busca aprovechar el potencial de descubrimiento y difusión de los vídeos breves para impulsar un consumo más prolongado.
Instagram también está desarrollando un espacio en los perfiles de los creadores para agrupar Reels episódicos, de modo que los usuarios puedan seguir series de vídeos relacionados. A esto se suman mejoras para facilitar el descubrimiento de las retransmisiones en directo.
La apuesta por el formato largo también se extiende a la televisión. Instagram quiere conectar la experiencia móvil con su aplicación para televisores, donde el contenido horizontal puede encajar mejor con los hábitos de consumo audiovisual doméstico.
YouTube mantiene la ventaja en monetización
Uno de los principales desafíos para Instagram será convencer a los creadores de que merece la pena invertir en contenido largo dentro de la plataforma. En este terreno, YouTube cuenta con un modelo de monetización consolidado: los creadores que participan en su Programa para Partners reciben el 55% de los ingresos publicitarios obtenidos por sus vídeos, según las condiciones del programa citadas por TechCrunch.
Instagram, en cambio, depende en gran medida de los acuerdos comerciales entre creadores y marcas, aunque también dispone de herramientas como las suscripciones y otros incentivos. Adam Mosseri, responsable de Instagram, ha reconocido que los programas de remuneración basados en el rendimiento todavía son limitados y que ampliarlos de forma sostenible sigue siendo un reto.
Meta ha señalado que está explorando nuevas vías para que los creadores generen ingresos a través de las marcas, sus audiencias y la propia plataforma, incluidos incentivos vinculados al rendimiento. Sin embargo, no ha detallado un modelo de monetización a largo plazo para Features.
La falta de un sistema de ingresos comparable al de YouTube podría dificultar la captación de creadores que ya cuentan con audiencias consolidadas y obtienen una parte importante de sus ingresos del vídeo largo.
Un nuevo intento tras el cierre de IGTV
La apuesta recuerda a IGTV, el producto que Instagram lanzó en 2018 para impulsar los vídeos largos y que terminó cerrando en 2022. La diferencia ahora es que Features se integra en la experiencia principal de Instagram y se conecta con Reels, los perfiles de los creadores y la aplicación para televisores.
Este enfoque busca evitar que el vídeo largo funcione como una experiencia separada y aprovechar las herramientas de distribución que ya forman parte de la red social. La prueba también llega en un contexto en el que las plataformas compiten por el tiempo de visualización y por atraer a creadores capaces de generar contenido recurrente.
Por ahora, Features sigue en fase de pruebas y su disponibilidad es limitada. Instagram no ha anunciado un despliegue global ni ha confirmado cómo será su sistema definitivo de monetización.
La dirección estratégica, no obstante, es clara: Meta quiere que Instagram sirva tanto para descubrir vídeos breves como para consumir contenidos de larga duración, reduciendo la necesidad de que los usuarios salten a YouTube cuando quieran ver una entrevista completa, un podcast o un programa de mayor duración.





