La fundadora y CEO de la femtech española SKINVITY Blanca Miñano ha sido reconocida en los Premios Emprendedoras 2026 del Ayuntamiento de Madrid, en la categoría que distingue al proyecto con mayor potencial de crecimiento y proyección. El premio reconoce la evolución de una compañía nacida en 2020 con capital propio que, seis años después, factura cerca de cuatro millones de euros, desarrolla tecnología propia y se encuentra inmersa en plena expansión internacional.
SKINVITY ha sido uno de los 14 proyectos reconocidos entre las 50 candidaturas finalistas de la XVI edición de estos premios, impulsados por el Ayuntamiento de Madrid a través de Madrid Emprende para reconocer y apoyar proyectos empresariales liderados por mujeres. El reconocimiento llega en un momento especialmente significativo para esta marca de tecnología cosmética para uso en casa, que ha evolucionado desde un e-commerce creado para introducir en España algunas de las tecnologías de autocuidado más avanzadas del mercado hasta convertirse en un referente nacional que diseña y desarrolla sus propios dispositivos, que comercializa en grandes retailers españoles y centros especializados de referencia, a la vez que avanza en su expansión internacional, gozando de presencia en algunos de los principales mercados europeos a través de grandes almacenes y destacadas plataformas de belleza, lujo y salud.
Seis años de crecimiento con capital propio
La historia de SKINVITY comenzó en 2020, cuando Blanca Miñano decidió dejar atrás su trayectoria en el sector financiero para emprender con una idea: acercar al hogar tecnologías avanzadas para el autocuidado que hasta entonces estaban vinculadas principalmente al ámbito profesional. La compañía nació con capital propio y, desde entonces, ha mantenido una filosofía basada en la reinversión y el crecimiento sin financiación externa.
Desde aquel punto de partida, el negocio fue duplicando sus resultados año tras año durante sus primeros ejercicios hasta alcanzar en 2025 una facturación superior a los 3 millones de euros, con la previsión de cerrar este año con un crecimiento cercano al 30%. Una evolución
que ha ido acompañada de la transformación del propio modelo de negocio: de seleccionar y comercializar tecnología desarrollada por terceros, como Smoothskin, Sookskincare, Glo 910+ o Lelo, a convertirse también en fabricante de un catálogo de tecnología propia. En él se encuentran dispositivos como Silicone LED Mask y la Infrared Led Mat, basadas en fotobiomodulación para el cuidado facial y corporal respectivamente, o el pantalón PressTech de masaje corporal de acción similar a la presoterapia, además de colaboraciones con marcas internacionales, como es el caso del dispositivo de radiofrecuencia facial Aura con Tripollar.
“Ganar el Premio Emprendedoras 2026 de Madrid, en la categoría de mayor potencial de crecimiento y proyección, me hace una ilusión enorme, y para mí tiene un doble significado. El primero, que entre 174 proyectos e ideas tan potentes nos eligieran a nosotros como el de mayor proyección y crecimiento. Y el segundo, y para mí el más importante, es que es el primer premio a la labor de SKINVITY en sí, y no a un producto o a nuestro ecommerce. Eso nos dice que el trabajo que estamos haciendo en el ámbito del bienestar femenino se reconoce, y que lo haga un jurado tan exigente, en un premio del Ayuntamiento de Madrid, lo hace todavía mejor”, explica Blanca Miñano, fundadora y CEO de SKINVITY.
Desde España, rumbo a los grandes escaparates de Europa
La expansión internacional se ha convertido en uno de los grandes motores de esta nueva etapa de SKINVITY. Tras consolidar su negocio en España, la compañía ha acelerado durante 2026 su presencia en Europa a través de acuerdos con algunos de los nombres más reconocidos de la distribución internacional.
A su llegada a Selfridges, en Londres, y KaDeWe, en Berlín, dos de los grandes almacenes más prestigiosos de Europa, se han sumado posteriormente Globus, referente del lujo en Suiza; y Redcare Pharmacy, una de las principales plataformas europeas de parafarmacia online, donde SKINVITY está disponible en Alemania y Austria. La marca ha reforzado además su presencia en Italia con su entrada física en Rinascente Roma.
Este crecimiento permite a la compañía combinar distintos canales de distribución —desde grandes almacenes de referencia hasta plataformas especializadas en salud y bienestar— y acercar su propuesta de tecnología cosmética para uso doméstico a nuevos consumidores. Una estrategia que da continuidad a la vocación internacional que ha acompañado el crecimiento de la compañía y que ya había situado a Alemania y Reino Unido entre sus mercados internacionales más relevantes.
“Cuando fundé SKINVITY quería demostrar que desde España podíamos construir una marca de tecnología cosmética con capacidad para competir fuera de nuestras fronteras. Hoy estamos presentes en algunos de los grandes referentes europeos de la belleza, el lujo y la salud, pero seguimos teniendo la misma mentalidad del principio: crecer sin perder de vista la innovación, la eficacia y las necesidades reales de nuestras usuarias. Que ahora se reconozca precisamente nuestro potencial de crecimiento y proyección nos anima a ser todavía más ambiciosas con la siguiente etapa de la compañía”, señala Miñano.
De las finanzas al emprendimiento beauty tech
Antes de crear SKINVITY, Blanca Miñano desarrolló su carrera profesional en ámbitos vinculados a las finanzas y la transformación digital. Formada en Singularity University, New York University y Esade, su trayectoria incluye posiciones en Banco Santander, Mutua Madrileña e ISDI y experiencia profesional en Alemania, Reino Unido, Turquía y España.
La idea que acabaría convirtiéndose en SKINVITY surgió durante un viaje a Shanghái, donde Miñano descubrió un dispositivo de autocuidado facial que despertó su interés por las posibilidades de aplicar la tecnología al bienestar femenino. Aquella experiencia supuso un punto de inflexión y terminó llevándola a dejar su carrera en el sector financiero para emprender.
Seis años después, el reconocimiento en los Premios Emprendedoras 2026 pone el foco precisamente en el siguiente capítulo de esa trayectoria: la capacidad de una compañía nacida con recursos propios para continuar creciendo a través del desarrollo de producto, la apertura de nuevos canales y su expansión internacional.



