El consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, ha reconocido que los aranceles comienzan a reflejarse en los precios de algunos productos, tras meses en los que su impacto había sido limitado. Según explicó en una entrevista con CNBC, la situación podría intensificarse en las próximas semanas, a medida que los vendedores agotan el inventario acumulado antes de la entrada en vigor de las nuevas políticas arancelarias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Hasta ahora, tanto Amazon como muchos de sus vendedores habían logrado contener las subidas de precios gracias al almacenamiento preventivo de grandes volúmenes de stock. Sin embargo, estas reservas se habrían reducido significativamente tras las promociones y campañas comerciales de los últimos meses, lo que está empezando a trasladar el efecto de los aranceles a los precios finales.
“Estamos empezando a ver cómo algunos aranceles se infiltran en los precios de determinados artículos”, afirmó Jassy. “Algunos vendedores deciden trasladar esos mayores costes a los consumidores, otros optan por absorberlos para mantener la demanda, y otros adoptan soluciones intermedias. Pero el impacto empieza a ser más visible”.
Un cambio de tono respecto al año pasado
Estas declaraciones suponen un cambio de discurso respecto a la postura mantenida por el propio Jassy el año pasado, cuando aseguró en varias ocasiones que los aranceles no estaban teniendo un efecto significativo en los precios de la plataforma. No obstante, ya en abril había advertido de que muchos vendedores podrían verse obligados a repercutir los costes adicionales, especialmente aquellos con márgenes más ajustados.
Pese a este contexto, Jassy subrayó que el comportamiento del consumidor sigue mostrando resiliencia, aunque con matices. Según señaló, algunos compradores están optando por productos más económicos y buscando activamente ofertas, mientras que otros están retrasando la compra de artículos premium o discrecionales.
Este cambio en los hábitos de consumo apunta a un escenario en el que los precios, la percepción de valor y las promociones ganan peso en la decisión de compra, en un momento en el que los marketplaces y los vendedores deberán equilibrar costes, márgenes y demanda para seguir siendo competitivos en un entorno cada vez más presionado por factores macroeconómicos.




