Meta, la compañía propietaria de Facebook e Instagram, ha activado desde este martes un cambio significativo en su estrategia publicitaria: todas las interacciones que los usuarios mantengan con su inteligencia artificial pasarán a convertirse en datos comerciales para segmentar anuncios. Hasta ahora, los chats con Meta AI, incluido el asistente integrado en WhatsApp, no se utilizaban para personalizar la publicidad en sus plataformas; esa barrera ya ha desaparecido.
Según explica la compañía, la información recabada de las conversaciones con la IA se integrará en el conjunto de datos que Meta ya utiliza para personalizar anuncios, como historial de navegación, páginas seguidas o “me gusta”. “Por ejemplo, si chateas con Meta AI sobre senderismo, podríamos saber que te interesa, igual que si publicas un reel sobre senderismo o le das ‘me gusta’ a una página relacionada. Como resultado, podrías empezar a ver recomendaciones de grupos de senderismo, publicaciones de amigos sobre rutas o anuncios de botas de montaña”, detalla la empresa.
Meta justifica la medida señalando que muchas personas esperan que sus interacciones hagan que los contenidos y anuncios que reciben sean más relevantes. La compañía asegura que, al igual que con otros servicios personalizados, ajustará la publicidad y el contenido en función de la actividad del usuario, garantizando que la experiencia evolucione a medida que cambian los intereses.
Recortes en el Metaverso durante 2026
Con la incorporación de las conversaciones con la IA, la compañía obtiene una fuente de señales mucho más explícita y rica para su algoritmo publicitario. Este movimiento se produce mientras Meta revisa sus prioridades estratégicas: fuentes internas citadas por Bloomberg indican que la empresa planea recortar hasta un 30% los recursos destinados al Metaverso durante 2026, junto con una posible ronda de despidos en enero.
El proyecto del Metaverso, que llevó a la transformación de la marca de Facebook a Meta, prometía un universo virtual 3D para socialización, trabajo y ocio mediante realidad virtual. Sin embargo, tras miles de millones de dólares invertidos, los resultados han sido muy inferiores a los objetivos iniciales. La división encargada, Reality Labs, acumula pérdidas superiores a 70.000 millones de dólares desde 2021.
Los recursos liberados se destinarán a otros proyectos tecnológicos, como las gafas de realidad aumentada presentadas por Zuckerberg en septiembre, un dispositivo que también se apoya en la inteligencia artificial para ofrecer experiencias personalizadas. La integración de las conversaciones de los usuarios con la IA al ecosistema publicitario de Meta marca un paso decisivo en la estrategia de monetización de la compañía y subraya cómo los datos personales se consolidan como eje central de su negocio.


