A medida que se acerca 2026, el mercado europeo de crédito al consumo entra en una fase de crecimiento y profunda transformación. Se prevé que el volumen total de crédito al consumo pendiente en la eurozona supere los 800.000 millones de euros a finales de 2025. En España, esta tendencia también se acelera: según datos del Banco de España, solo en el primer trimestre del año se concedieron más de 10.600 millones de euros en nuevos créditos al consumo, el mayor volumen registrado para ese periodo desde 2008.
Este crecimiento viene acompañado de un cambio en las expectativas de los consumidores. La rapidez, la transparencia y una experiencia digital sin fricciones se han convertido en el nuevo estándar, obligando a entidades financieras y fintech a ofrecer desembolsos inmediatos, decisiones basadas en datos inteligentes y procesos de verificación de cuenta cada vez más ágiles para seguir siendo competitivos.
En este contexto, Lena Hackelöer, fundadora y CEO de Brite Payments, señala que “más de la mitad de la generación Z en Alemania ya prefiere realizar sus compras online con pagos de cuenta a cuenta. No es solo una estadística, es una señal clara de hacia dónde se dirige el mercado, y en Brite nos hemos preparado para responder a este cambio”.
Cinco tendencias que marcarán el crédito al consumo en 2026
De cara a los próximos años, la banca abierta, la inteligencia artificial y las nuevas regulaciones europeas están sentando las bases de un ecosistema de crédito más ágil, transparente y centrado en el usuario. Desde Brite Payments identifican cinco tendencias clave que definirán la evolución del sector en 2026.
1. La inmediatez se consolida como estándar
La economía de la inmediatez ha elevado las expectativas de los consumidores, que ya no aceptan esperas de días para recibir los fondos de un crédito. La adopción de SEPA Instant y otras infraestructuras de pagos en tiempo real permite a entidades financieras y fintech eliminar cuellos de botella operativos y agilizar los desembolsos, respondiendo a esta creciente demanda de velocidad.
Soluciones como los Instant Payouts permiten automatizar procesos, reducir el trabajo manual y adaptarse mejor a las necesidades del consumidor moderno, un factor clave para competir en 2026.
2. Nuevas normativas que modernizan el mercado europeo
El marco regulatorio europeo avanza para adaptarse a los nuevos modelos de crédito digital. La nueva Directiva Europea de Crédito al Consumo (CCD2), que entrará en vigor en noviembre de 2026, ampliará su ámbito de aplicación para incluir productos como microcréditos, financiación sin intereses, soluciones Buy Now, Pay Later (BNPL) y préstamos a corto plazo.
Además, refuerza la protección al consumidor mediante mayores exigencias de transparencia, evaluación de solvencia y normas específicas para las decisiones automatizadas. Para los prestamistas, 2026 será un año clave para adaptar productos, actualizar procesos de cumplimiento normativo e invertir en tecnología alineada con estas nuevas reglas.
3. Open finance y datos en tiempo real redefinen el crédito
La evolución de la banca abierta hacia un ecosistema más amplio de open finance permite a los prestamistas acceder, siempre con el consentimiento del usuario, a datos financieros en tiempo real, ofreciendo una visión más completa de su situación económica.
Los servicios de información de cuentas (AIS) y los proveedores de servicios de información financiera (FISP) mejoran los procesos de KYC, la evaluación de solvencia y la detección del fraude. Para los consumidores, esto se traduce en mayor control sobre sus datos; para las entidades, en onboardings más rápidos, decisiones más precisas y ofertas personalizadas sin renunciar al cumplimiento normativo.
4. La inteligencia artificial refuerza la gestión del riesgo y el cumplimiento
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta esencial para el crédito al consumo. Al analizar historiales crediticios, flujos de caja y otros indicadores financieros, la IA permite evaluaciones de riesgo más rápidas y precisas.
Combinada con el open finance, en 2026 la IA seguirá redefiniendo la toma de decisiones en el sector, mejorando tanto la experiencia del usuario como el cumplimiento regulatorio, y facilitando modelos de crédito más seguros y justos.
5. Hiperpersonalización: una promesa aún en desarrollo
La hiperpersonalización promete productos financieros y comunicaciones adaptadas al comportamiento y las necesidades de cada consumidor gracias a la IA y al análisis avanzado de datos. Sin embargo, su adopción sigue siendo limitada.
Para alcanzar la hiperpersonalización a escala, las entidades necesitan plataformas de datos integradas, un conocimiento profundo del cliente y un cambio cultural hacia modelos verdaderamente centrados en el usuario. El reto para 2026 será consolidar estos cimientos antes de prometer capacidades que todavía no están plenamente preparadas para una implementación eficaz.


