OpenAI ha dado un paso decisivo en la evolución del llamado agentic commerce. A partir del 26 de enero, la compañía empezará a cobrar una comisión del 4% por cada venta realizada a través del sistema de pago integrado de ChatGPT, conocido como Instant Checkout. Se trata de un modelo de monetización basado en la transacción y no en publicidad o afiliación, lo que marca un cambio relevante en la forma en que la inteligencia artificial empieza a capturar valor dentro del comercio digital.
Según se ha dado a conocer, los comerciantes que utilizan Shopify podrán optar por vender directamente dentro de entornos conversacionales como ChatGPT, el modo de IA de Google, Gemini o Microsoft Copilot. Sin embargo, por ahora solo OpenAI aplicará una comisión por facilitar el proceso de compra desde la conversación hasta el pago final. Google y Microsoft, al menos en esta fase inicial, no están cobrando por este tipo de integración.
La decisión refuerza la idea de que OpenAI no se limita a desarrollar un asistente de inteligencia artificial, sino que aspira a consolidarse como un nuevo canal de comercio. En este modelo, el descubrimiento del producto, la consideración y la transacción pueden producirse íntegramente dentro del diálogo con el usuario, reduciendo fricciones y acortando el customer journey.
Los comercios tendrán la posibilidad de activar o desactivar de forma individual las plataformas de IA en las que desean vender. Incluso si deciden no habilitar la venta directa, sus productos podrán seguir apareciendo en las respuestas generadas por los modelos, con enlaces a sus propias tiendas online. Para evitar esa visibilidad, deberán contactar directamente con las compañías de IA o impedir la indexación de sus catálogos por parte de los rastreadores web.
Aunque un 4% pueda parecer una comisión moderada, el movimiento sienta un precedente con implicaciones de largo alcance. Si la inteligencia artificial es capaz de generar demanda, también reclamará una parte del margen. En ese sentido, la iniciativa de OpenAI abre el debate sobre hasta qué punto este tipo de tasas son un intercambio justo por el valor aportado o el primer paso hacia un nuevo equilibrio de poder entre plataformas de IA y comerciantes.
Con este anuncio, el agentic commerce deja de ser una tendencia teórica y pasa a tener un precio concreto. La cuestión ahora es si el mercado aceptará este nuevo peaje a cambio de acceder a un canal de ventas donde la conversación se convierte en el principal motor de conversión.




