La IA se perfila como una de las fuerzas más poderosas para el crecimiento del comercio mundial en las décadas siguientes. De acuerdo con Modaes, la Organización Mundial del Comercio (OMC), afirma que esta tecnología tiene el potencial de aumentar el valor de los intercambios globales entre bienes y servicios hasta un 40% para 2040, gracias a que optimiza la productividad, disminuye costos y automatiza procesos. No obstante, no todos los países y sectores progresan con la misma velocidad, lo cual ampliar la brecha entre ricos y pobres.
El potencial de la IA en el comercio
Según el último informe de la OMC, la IA estimulará particularmente el comercio de servicios digitales, por ejemplo, software, redes sociales o streaming, con un incremento adicional próximo al 42%. Se prevé que la industria manufacturera experimentará un gran impacto, con un aumento del 24%, en comparación con el comercio de materias primas, que solo crecería un 10%. Asimismo, la demanda de insumos tecnológicos propios como semiconductores y metales específicos, ya está generando cifras astronómicas. En 2023 solo este mercado llegó a los 2,12 billones de euros.
La IA ya está modificando la administración de las cadenas de suministros, además de acelerar los procedimientos aduaneros y hacer más fácil el cumplimiento de las regulaciones, más allá de las cifras. El 90% de las empresas que han incorporado estas herramientas aseguran tener ventajas concretas en competitividad y eficiencia, según la OMC.
La moda rezagada en la carrera tecnológica
Pero el impacto no será igual para todos. La adopción de la IA la lideran áreas como las telecomunicaciones, la electrónica o los servicios financieros, mientras que otras, como el papel y la construcción, se ubican en el nivel más bajo.
La industria e la moda, que se distingue por cadenas de valor a nivel mundial y muy fragmentadas, todavía no explora del todo el potencial de la IA, aunque podría aprovecharla considerablemente en términos de optimización logística, creación de contenidos o predicción de tendencias. De acuerdo con Modaes, un informe de McKinsey estima que la IA generativa tiene el potencial de contribuir con aproximadamente entre 138.000 y 253.000 millones de euros en la industria, en función al nivel de implementación.
Riesgo de nuevas desigualdades
La OMC alerta que el progreso de la IA podría generar brechas más amplias, tanto entre países como al interior de cada uno. Las economías de ingresos altos tienen el potencial de alcanzar un crecimiento del PIB de hasta un 14%, en contraste con las economías de bajos ingresos, que si no consiguen digitalizarse, se limitarían a cerca del 8%. Los efectos positivos podrían abarcar un rango más extenso de economías con políticas apropiadas, tales como la inversión en infraestructura digital, el entrenamiento de empleados y la colaboración internacional, generando beneficios que llegarían hasta el 15 % del PIB de los países en vías de desarrollo.


