El comercio mundial seguirá expandiéndose a un ritmo anualizado del 2,5% entre 2025 y 2029, en línea con la última década, a pesar del endurecimiento de la política arancelaria estadounidense. Así lo concluye la actualización especial del DHL Global Connectedness Tracker, elaborada por DHL en colaboración con la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York (NYU Stern).
Según el informe, el primer semestre de 2025 registró el mayor avance del intercambio internacional desde 2010 —excluido el rebote pospandemia—, impulsado en parte por el adelanto de importaciones en Estados Unidos ante la entrada en vigor de nuevas tarifas. Pese a esa volatilidad, los volúmenes globales se mantuvieron por encima de 2024.
La ola arancelaria ha ralentizado, pero no frenado, el comercio: la previsión de crecimiento para 2025–2029 se revisa de 3,1% a 2,5%. El golpe más fuerte se concentra en América del Norte, cuya proyección baja de 2,7% a 1,5%. En contraste, Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, junto con Oriente Medio y Norte de África, mejoran sus perspectivas gracias a incrementos arancelarios más moderados y al repunte de la producción y exportación de petróleo.
El informe subraya que el alcance de las tarifas es limitado por la propia estructura de los flujos: solo el 13% de las importaciones mundiales tienen como destino Estados Unidos y el 9% de las exportaciones globales se originan allí, mientras que la mayoría de los gobiernos no ha replicado las subidas arancelarias.
En la primera mitad del año, China compensó la menor demanda de EE. UU. con más envíos hacia ASEAN, África, la Unión Europea y otros mercados emergentes, evidenciando una reorientación de flujos sin ruptura del comercio mundial.
¿Desglobalización? Los datos dicen no
Lejos de una fragmentación en bloques, el estudio no detecta una regionalización del comercio: la distancia media recorrida por los bienes marcó un récord y la cuota de intercambios intrarregionales cayó a mínimos históricos, señal de cadenas de suministro más diversificadas.
Las fusiones y adquisiciones transfronterizas se mantuvieron estables en el primer semestre, sin evidencias de retirada corporativa de los mercados globales. La incertidumbre sí templó algunas inversiones nuevas y operaciones menores en el segundo trimestre.
“Las barreras nunca benefician al comercio internacional, pero la creatividad y capacidad de adaptación de compradores y vendedores sigue imponiéndose”.
John Pearson, CEO de DHL Express.
“Las tendencias actuales no respaldan la idea de que la globalización esté retrocediendo: las empresas gestionan riesgos y oportunidades en un mundo conectado”, añadió Steven A. Altman, de NYU Stern.


