Google continúa avanzando en su estrategia publicitaria basada en inteligencia artificial, con resultados que apuntan a mejoras significativas en el rendimiento de las campañas digitales. Según Modern Retail, algunos anunciantes han registrado incrementos de hasta el 80% en sus ingresos online tras adoptar herramientas optimizadas con IA.
En concreto, entre las soluciones destacadas se encuentran AI Max y otros formatos impulsados por modelos conversacionales, que combinan automatización de pujas, análisis de intención de compra y comprensión contextual en tiempo real.
Estas capacidades se integran tanto en el ecosistema tradicional de Google Ads como en nuevos entornos como AI Mode, la experiencia de búsqueda basada en inteligencia artificial con la que la compañía busca competir en el ámbito de los asistentes generativos.
Además, Google está probando funcionalidades complementarias como “direct offers” y herramientas que permiten a las marcas personalizar su presencia dentro de respuestas generadas por IA, con el objetivo de aumentar la relevancia publicitaria en cada interacción.
Comercio integrado en experiencias conversacionales
A comienzos de año, Google dio un paso adicional con el lanzamiento del Universal Commerce Protocol, desarrollado junto a Shopify. Esta iniciativa permite a las marcas vender directamente dentro de conversaciones impulsadas por inteligencia artificial, integrando el proceso de descubrimiento y compra en un mismo entorno.
Google no es el único actor explorando este modelo. Amazon y OpenAI también están experimentando con publicidad en interfaces conversacionales, aunque con resultados todavía limitados.
Algunos ejemplos reflejan estas dificultades: la plataforma Perplexity ha comenzado a retirar anuncios tras un año y medio de pruebas, mientras que las sugerencias patrocinadas en Rufus, el asistente de Amazon, generan menos tráfico que los formatos publicitarios tradicionales, según datos de The Information.
Búsquedas más largas, mayor precisión
Desde Google destacan que la IA está transformando el comportamiento de los usuarios. Según Courtney Rose, VP of Retail en Google Ads, las búsquedas en entornos impulsados por IA son entre dos y tres veces más largas que las tradicionales.
Este cambio permite interpretar mejor la intención del consumidor y conectar de forma más precisa los productos con sus necesidades, incrementando la efectividad de los anuncios.
Herramientas como AI Max y Performance Max automatizan este proceso, optimizando la presentación de productos en función del contexto y del comportamiento del usuario.
Control para las marcas, eficiencia para la plataforma
A pesar del alto grado de automatización, Google subraya que los anunciantes mantienen el control sobre sus creatividades y estrategias, mientras la plataforma se encarga de maximizar la relevancia y el rendimiento.
Casos como el de la marca Aritzia, que habría experimentado incrementos significativos en ingresos tras implementar estas soluciones, refuerzan el mensaje de la compañía sobre el potencial de la IA aplicada a la publicidad.
En conjunto, estos avances consolidan la apuesta de Google por redefinir la publicidad digital en torno a la inteligencia artificial, en un momento en el que la búsqueda, el comercio y la experiencia del usuario convergen cada vez más en entornos conversacionales.


