El comercio electrónico en EE.UU. recupera su importancia en el comercio minorista. Después de un 2025 caracterizado por un aumento más moderado, las ventas online han vuelto a resgistrar tasas de dos dígitos y apuntan a una recuperación de la tendencia que el sector había mostrado antes de su frenazo.
Durante el segundo trimestre, el comercio electrónico interanual creció un 12,2%, lo que representa su incremento más acelerado en aproximadamente cinco años. Con este progreso, las compras realizadas por internet constituyen ahora el 17,1% del gasto minorista total en EE.UU., lo que representa un nuevo máximo histórico.
El dato representa también el segundo trimestre consecutivo con un crecimiento superior al 10%, una situación que no se daba desde hace cuatro años. La cuota del comercio electrónico también ha tenido cuatro máximos consecutivos y, después de varios años, vuelve a superar la cifra registrada durante la pandemia.
2025 fue más una pausa que un cambio de ciclo
El comportamiento del último año había llevado a pensar que el comercio electrónico estadounidense estaba atravesando un periodo de crecimiento más bajo a nivel estructural. Las ventas online aumentaron aproximadamente un 5% por trimestre a lo largo de 2025, mientras que las tiendas físicas mantuvieron una tasa relativamente constante.
No obstante, el consumidor continuó gastando. Lo que cambió temporalmente fue dónde realizaba las compras.
Ciertas categorías de productos, que históricamente habían migrado rápidamente a internet, se vieron particularmente afectadas por factores como la eliminación de la exención de minimis y los aranceles. Ahora esa tendencia parece haberse reactivado.
El efecto de la inflación también esta detrás de las cifras
A pesar de que el comercio electrónico está creciendo, no todo el aumento en las ventas se debe a un mayor volumen de pedidos.
El comercio minorista de EE.UU. aumentó un 6,7%, su mayor incremento desde el año 2022. Una parte importante de este incremento procede de unos precios más elevados. Después de un periodo de tiempo en el que los precios de los bienes se mantuvieron estables o incluso disminuyeron, ahora vuelven a aumentar.
Las estimaciones apuntan a que aproximadamente un tercio de la aceleración de las ventas se explica por el aumento de los precios. Si se suprime ese efecto, el verdadero crecimiento del comercio electrónico sería de aproximadamente un 8%, una tasa muy similar a la que se observó en 2024.
Así pues, los datos no sugieren que el mercado haya entrado en una nueva etapa de crecimiento explosivo; más bien, lo que se observa es que el ecommerce está recuperando la trayectoria que llevaba antes del parón de 2025.
Las grandes plataformas son las principales beneficiadas
La recuperación tampoco está repartiendo el crecimiento de forma equitativa. Las plataformas digitales más importantes están experimentando un crecimiento mucho más acelerado que el mercado.
Walmart registró un aumento del 24% en sus ventas online en EE.UU., mientras que el negocio publicitario de Walmart creció aún más, un 38%. Todo esto contrasta con el aumento del 3,5% en su negocio total en EE.UU.
Para Shopify, los comerciantes norteamericanos que utilizan su plataforma aumentaron sus ventas un 28%. Amazon, por su parte, aumentó en un 15% las ventas de su tienda online.
Esto evidencia cómo el crecimiento del comercio electrónico se está concentrando en las plataformas que ya cuentan con mayor escala.
Un mercado online cada vez más grande
Para los vendedores, la principal lectura de estos resultados es positiva. La demanda online vuelve a crecer a un ritmo saludable.
El 17,1% alcanzado por el comercio electrónico es significativo porque muestra hasta qué punto Internet se ha vuelto un elemento estructural del comercio minorista estadounidense. En efecto, el número podría ser inferior a la realidad del mercado donde los vendedores online compiten.
Esto se debe a que las estadísticas generales de retail contemplan categorías como restaurantes, gasolina o automóviles, en las que las ventas por Internet tienen un impacto mucho menor que en otras áreas del consumo.


