DoorDash ha alcanzado un acuerdo definitivo para adquirir Instacart por aproximadamente 17.000 millones de dólares (unos 15.267 millones de euros). La operación permitirá a la plataforma de reparto reforzar su presencia en la distribución alimentaria online y combinar su red logística con la tecnología especializada de su competidor.
El acuerdo valora cada acción de Instacart en 65 dólares (alrededor de 58,35 euros), lo que supone una prima del 26% respecto al precio de cierre del 22 de octubre. El consejo de administración de Instacart ha aprobado la operación por unanimidad.
La contraprestación se abonará, al menos en un 75%, en efectivo. Los accionistas podrán elegir entre recibir 65 dólares por título, acciones de DoorDash o una combinación de 48,75 dólares en efectivo y 0,0843 acciones de la compañía compradora. La parte pagada en títulos de DoorDash no podrá superar el 25% del importe total.
Más comercios y tecnología para el reparto
La integración combinará la infraestructura de reparto de DoorDash con las soluciones de Instacart para la compra de alimentación por internet, la gestión de pedidos y la publicidad digital. La operación también contempla el desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial para supermercados y comercios.
DoorDash estima que los usuarios de Instacart podrán acceder a más de 50.000 establecimientos adicionales, que se sumarán a los cerca de 100.000 comercios que ya forman parte de la plataforma. La compañía también prevé que los minoristas puedan utilizar la tecnología de Instacart tanto en sus propias páginas web como en las aplicaciones de ambas empresas.
El movimiento refuerza la posición de DoorDash en un mercado en el que compiten grandes operadores como Amazon y Walmart. Para la compañía, la compra supone ampliar su actividad más allá del reparto de comida preparada y ganar peso en las compras habituales de alimentación y productos de consumo.
Una única suscripción para DashPass e Instacart+
Entre los compromisos anunciados figura la integración de los programas DashPass e Instacart+. La intención es que los clientes puedan acceder a las ventajas de ambas suscripciones mediante una única cuota. DoorDash calcula que esta medida podría representar un ahorro conjunto de 100 millones de dólares anuales para los usuarios.
La compañía también ha señalado que mantendrá la marca Instacart, su aplicación y sus soluciones tecnológicas para empresas una vez completada la adquisición. Además, se ha comprometido a que los supermercados puedan seguir trabajando con otras plataformas de reparto, sin imponer exclusividad.
Hasta que se cierre la transacción, DoorDash e Instacart continuarán operando como compañías independientes. La operación está sujeta a la aprobación de los accionistas de Instacart y a las autorizaciones regulatorias correspondientes, incluidas las de Estados Unidos, Canadá e Israel. Las empresas esperan completar el proceso a finales de 2027 o durante el primer semestre de 2028.







