Amazon, la compañía multinacional de Estados Unidos, ha comenzado un proceso de despido colectivo en España que afectará hasta un máximo de 1.200 trabajadores de sus oficinas corporativas en Barcelona y Madrid. Esta cifra equivale a cerca del 4% de su plantilla en el país, que suma alrededor de 28.000 empleados (la mayor parte de los cuales cumplen tareas logísticas).
El recorte forma parte de una reducción global que incluye la supresión de aproximadamente 14.000 posiciones corporativas a nivel mundial.
Las personas afectadas tendrán un plazo de 90 días para elegir otros puestos dentro de la misma compañía. Si no fuera factible recolocarlos, se garantiza un paquete de apoyo que consiste en indemnización, servicios de outplacement y cobertura sanitaria.
A pesar de que el ajuste anunciado en España se limita a los empleos de oficina en Madrid y Barcelona y no incluye las operaciones logísticas de otras ciudades, estos recortes son parte de la estrategia global de Amazon, que refuerza su compromiso con la eficiencia operativa, la IA y la automatización.
Este movimiento ocurre justo después de que Amazon anunciara sus resultados correspondientes al tercer trimestre, los cuales incluyen un beneficio neto de 18.213 millones de euros (un incremento del 38,2% en comparación con el mismo periodo del año previo) y una cifra de negocio de 154.879 millones de euros (un aumento interanual del 13,4%).




