Alibaba Cloud ha anunciado la apertura de sus primeros centros de datos en Francia. Un movimiento con el que busca ampliar su presencia en el mercado europeo de servicios cloud y responder a la creciente demanda de infraestructuras locales para inteligencia artificial y almacenamiento de datos. La compañía suma así un nuevo hub en París, que se convierte en su tercera región cloud en Europa tras las ya operativas en Alemania y Reino Unido.
La nueva infraestructura cuenta con dos zonas de disponibilidad y permitirá a empresas europeas acceder a múltiples servicios. Entre ellos de computación, almacenamiento, bases de datos, redes y herramientas de desarrollo desde territorio francés. La compañía también ha adelantado que prevé desplegar en Europa nuevas soluciones de inteligencia artificial durante la segunda mitad de 2026.
Expansión en un mercado estratégico
La apertura de esta nueva región forma parte de una estrategia de expansión internacional más amplia anunciada por Alibaba el año pasado. El grupo chino ha incrementado sus inversiones en infraestructura cloud e inteligencia artificial con el objetivo de competir con los grandes proveedores globales en un momento de fuerte crecimiento de la demanda empresarial.
Aunque Alibaba Cloud es uno de los mayores proveedores de servicios cloud del mundo, su presencia en Europa sigue siendo reducida frente a otros gigantes. Gran parte del mercado regional se encuentra concentrado por AWS, Microsoft Azure o Google Cloud. La llegada a Francia busca reforzar su posición en sectores como el retail, el desarrollo de software, las plataformas creativas impulsadas por IA o la tecnología aplicada al deporte.
La compañía asegura que la nueva infraestructura ha sido diseñada para cumplir con los requisitos regulatorios europeos en materia de privacidad, seguridad y gestión de datos, un aspecto cada vez más relevante para empresas y administraciones públicas del continente.
El contexto: Europa busca reducir su dependencia tecnológica
La expansión de Alibaba Cloud coincide con un momento especialmente sensible para el mercado europeo de infraestructuras digitales. A principios de junio, la Comisión Europea presentó su nuevo paquete de soberanía tecnológica, una batería de medidas destinadas a reducir la dependencia de proveedores extranjeros en ámbitos como los semiconductores, la inteligencia artificial y los servicios cloud.
Entre las iniciativas incluidas destaca el futuro Cloud and AI Development Act. Plantea nuevos mecanismos para evaluar el nivel de soberanía de los proveedores cloud utilizados por organismos públicos y servicios críticos. El objetivo es garantizar un mayor control europeo sobre infraestructuras consideradas estratégicas.
En este contexto, la llegada de Alibaba a Francia resulta especialmente significativa. Por un lado, responde a la creciente demanda de capacidad de procesamiento y almacenamiento dentro de Europa. Por otro, se produce en un momento en el que Bruselas y varios gobiernos nacionales están impulsando políticas para favorecer infraestructuras consideradas soberanas o con un mayor grado de independencia tecnológica.
IA y cloud, las grandes apuestas de Alibaba
El negocio cloud se ha convertido en una de las principales áreas de crecimiento de Alibaba. Según datos de la compañía, los ingresos de su división Cloud Intelligence crecieron un 38% en el primer trimestre de 2026, impulsados especialmente por los servicios relacionados con inteligencia artificial. Los productos vinculados a IA representan ya cerca de un tercio de los ingresos externos de la unidad.
Además de la apertura en Francia, Alibaba ha anunciado inversiones multimillonarias en infraestructura de IA y centros de datos en diferentes mercados internacionales. La estrategia busca reforzar su capacidad para competir en un mercado cada vez más dominado por la demanda de servicios de inteligencia artificial generativa y agentes autónomos.
La puesta en marcha de la nueva región francesa refuerza la apuesta europea del grupo. Sin embargo, también lo sitúa en un entorno regulatorio donde la soberanía digital se está convirtiendo en un factor clave para acceder a determinados contratos y sectores estratégicos.




