La tensión comercial entre Estados Unidos y Europa ha alcanzado al sector logístico. Los principales operadores postales europeos, entre ellos Correos, han anunciado la suspensión temporal de envíos hacia EE.UU. y Puerto Rico tras el fin de la exención “de minimis”, una normativa introducida en 1930 para agilizar los procesos aduaneros.
A partir de este viernes, la exención dejará de aplicarse a los envíos procedentes de países como Alemania, España, Francia, Bélgica, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suiza, después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva para ponerle fin. Hasta ahora, la política de minimis permitía que los envíos con un valor inferior a 800 dólares entraran en EE.UU. sin aranceles. Su eliminación abre un nuevo escenario de incertidumbre para el comercio transatlántico.
Impacto inmediato en Correos
En España, Correos ha decidido suspender temporalmente los envíos de paquetes hacia EE.UU. y Puerto Rico. Según la compañía, el cambio implica “modificar sustancialmente los procesos y reforzar los controles para implementar los nuevos requisitos aduaneros”, lo que impactará directamente en la logística internacional y el comercio electrónico.
“Correos está siguiendo de cerca la evolución y potenciales consecuencias de esta orden ejecutiva. Asimismo, trabaja junto a organismos postales internacionales y operadores para encontrar soluciones que permitan restablecer el servicio lo antes posible”, indicó la empresa en un comunicado.
La suspensión no afecta al envío de cartas y documentos sin valor comercial, libros ni regalos enviados por particulares con un valor igual o inferior a 100 dólares, que continuarán admitiéndose.
Una ola de suspensiones en Europa
Correos no es el único operador afectado. La alemana DHL, a través de Deutsche Post y DHL Parcel Germany, también ha suspendido envíos a Estados Unidos, alegando falta de claridad sobre cómo y quién cobrará los aranceles, qué datos adicionales se exigirán y cómo se transmitirán a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.
La oficina de correos de Bélgica dejará de enviar paquetes a partir del sábado, mientras que La Poste de Francia lo hará desde el lunes. En Finlandia, Posti dejó de aceptar envíos el pasado fin de semana e incluso suspendió la admisión de regalos y cartas tras el rechazo de varias aerolíneas a transportar artículos postales a EE.UU.
La exención, que en un principio parecía afectar solo a envíos desde China y Hong Kong, ahora alcanza también a Europa, India, Japón, Australia y Nueva Zelanda, lo que ha generado una crisis logística global.
Riesgo de un nuevo frente comercial
El endurecimiento de las reglas aduaneras preocupa a los países exportadores, que consideran que la medida erosiona la confianza en el mercado estadounidense y obliga a replantear acuerdos logísticos internacionales. Para los operadores postales, resulta imposible garantizar la entrega de paquetes bajo reglas inciertas, lo que explica la cascada de suspensiones.
Contexto comercial
Todo esto ocurre en paralelo a un nuevo acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos para evitar una guerra arancelaria. El pacto, firmado en julio y ratificado recientemente, fija un arancel máximo del 15% para la mayoría de las importaciones europeas —lo que afecta al 70% del comercio bilateral—, mientras que Bruselas se compromete a aumentar sus compras de energía, chips y material militar por 750.000 millones de dólares.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, presentó además la propuesta de eliminar aranceles a bienes industriales de EE.UU. y dar acceso preferencial a ciertos productos. A cambio, los automóviles europeos afrontarán un arancel del 15%, muy por debajo del 27,5% inicialmente amenazado por Trump, aunque con la posibilidad de aplicarse de forma retroactiva desde el 1 de agosto.
Fuentes comunitarias destacan que el acuerdo aporta estabilidad y certidumbre al comercio transatlántico, especialmente en sectores sensibles como el farmacéutico y el de semiconductores. Sin embargo, varios Estados miembros lo consideran asimétrico, al asumir Europa más concesiones que Washington.



