En un contexto en el que la sostenibilidad se ha convertido en un eje central de las decisiones de consumo, el sector de la alimentación ecológica afronta nuevos desafíos: desde la transparencia en la cadena de suministro hasta la democratización del acceso a productos saludables y responsables con el medioambiente. En este escenario, Veritas se ha consolidado como uno de los referentes del retail bio en España, apostando desde sus inicios por una oferta basada exclusivamente en productos certificados ecológicos.
En esta entrevista, Sophie Pagnon, Directora de Comunicación, Marketing e Impacto de Veritas, reflexiona sobre la evolución del consumo consciente, el papel de la regeneración como próximo paso más allá de la sostenibilidad y los retos que enfrenta el retail alimentario en un contexto marcado por la transformación digital, la trazabilidad y la creciente exigencia de los consumidores.
Ecommerce News (EcN): Veritas se ha consolidado como uno de los principales referentes en alimentación ecológica en España. ¿Cómo ha evolucionado el papel del retail bio en el contexto actual de transformación del consumo?
Sophie Pagnon (SP): El papel de Veritas como retailer ecológico es clave para divulgar y generar demanda, además de proponer un mensaje consistente para el consumidor. Hace 24 años que proponemos únicamente alimentos certificados ecológicos como garantía de productos saludables, y lo hacemos con independencia del contexto de tendencias, marketing, inflación, competencia…
EcN: En los últimos años, la sostenibilidad ha pasado de ser un valor diferencial a una expectativa del consumidor. ¿Cómo ha cambiado el perfil y las prioridades del cliente de Veritas?
SP: La sostenibilidad es actualmente un claim positivo en la mente de los consumidores, aunque hay mucha confusión en torno a su significado real. Tampoco está clara su relación directa como driver de consumo. El cliente de Veritas es un cliente consciente, con curiosidad por adquirir hábitos de vida saludables y sostenibles, que está esencialmente preocupado por el impacto de su alimentación en su salud. Para nosotros, la sostenibilidad ya se ha quedado un poco corta; el futuro es la regeneración. No basta con no dañar el planeta (sostenibilidad), hay que repararlo.
EcN: La alimentación ecológica suele percibirse como menos accesible en términos de precio. ¿Cómo aborda Veritas el reto de democratizar el acceso a productos sostenibles sin comprometer sus principios?
SP: Lo más importante es divulgar los atributos del producto ecológico. Una vez que se conoce cómo se ha elaborado —o, mejor dicho, una vez que se es consciente de cómo se elabora el alimento «convencional»—, la cuestión del precio queda justificada y no pesa tanto, ya que el consumidor prioriza la distribución de su gasto para responder a esta prioridad de alimentación para él y su familia. El precio se relativiza cuando entiendes que estás invirtiendo en salud presente y futura.
EcN: Desde el punto de vista operativo, ¿qué papel desempeña la cadena de suministro en garantizar la trazabilidad, la calidad y el impacto ambiental reducido de sus productos?
SP: En Veritas solo vendemos alimentos certificados ecológicos. Se trata de una certificación pública europea con un estándar y unos controles por parte de las autoridades regionales muy rigurosos. Se representa con un sello —la eurohoja verde— en los productos, que aporta además dos informaciones de trazabilidad que no aparecen en los productos convencionales: la comunidad autónoma en la que se ha producido y si los ingredientes del producto proceden de la UE, de fuera de la UE o de ambos orígenes. Esta cadena de suministro se basa en relaciones de confianza a largo plazo. Apostamos por la proximidad no solo para reducir la huella de carbono, sino para sostener el tejido económico rural.
EcN: El desperdicio alimentario sigue siendo uno de los grandes retos del sector retail. ¿Qué medidas está implementando Veritas para reducirlo y avanzar hacia un modelo más eficiente y circular?
SP: Tenemos acuerdos con entidades locales cercanas a nuestras tiendas que se benefician del producto próximo a caducar, para asegurar que se aprovecha la gran mayoría de los alimentos.
EcN: El canal online está transformando profundamente el sector retail alimentario. ¿Qué papel desempeña el e-commerce dentro de la estrategia de Veritas y cómo ha evolucionado en los últimos años?
SP: El retail online tuvo su boom con la covid, aunque parece que los consumidores generalmente disfrutan de su experiencia de compra presencial. Actualmente asistimos a un auge significativo de la venta digital con entrega «inmediata».
EcN: ¿Existen diferencias en el comportamiento del consumidor entre el canal físico y el digital, especialmente en lo que respecta a la compra de productos ecológicos?
SP: Nuestro reparto de ventas por canal online/offline y las categorías asociadas son similares a los del resto del sector de retail de alimentación.
EcN: A medida que el consumo sostenible gana relevancia, ¿cómo se diferencia Veritas frente a los grandes retailers que están incorporando cada vez más productos ecológicos en su oferta?
SP: La gran diferencia es la garantía que ofrece Veritas de velar por el cuidado de nuestros clientes a través de los alimentos, todos ellos certificados ecológicos. El cliente entra en un oasis en el que ya no tiene que leer etiquetas ni preocuparse por saber si un producto es realmente saludable. Mientras otros retailers suman lo «ecológico» como una categoría más en un lineal lleno de confusión —etiquetas de «natural» o «casero» sin certificar—, nosotros ofrecemos coherencia total. Aquí no hay excepciones.
EcN: Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a las empresas del sector retail que están leyendo esta entrevista sobre la importancia de apostar por modelos más sostenibles y responsables?
SP: Un modelo de empresa de impacto positivo no debería ser una opción. Somos agentes de cambio y debemos contribuir a generar y regenerar nuestros ecosistemas. También participamos en «educar» al consumidor para que sepa consumir con conocimiento de causa: un consumo consciente en todos los sentidos de la palabra. Pero para acelerar este cambio necesitamos también que la legislación nos acompañe: no tiene sentido que los productos que cuidan la salud y el planeta soporten la misma carga fiscal (IVA) que los que los dañan. Necesitamos una fiscalidad saludable que incentive el consumo responsable.



